Comedores sociales

Por Elena Hernández Lauffer

Elena Hernández Lauffer{xtypo_dropcap}Q{/xtypo_dropcap}uiero dedicar esta columna a las personas que habitualmente hacen uso del comedor social Luz Casanova y con las que he tenido la suerte de poder estar durante estos dos meses de verano.

Es verdad que ha habido momentos en donde me ha desbordado la ira, confusión y demás al escuchar a algún usuario desde protestar por tener pescado de comida, hasta faltar el respeto a las religiosas y exigir ropa nueva, pues lo conciben como derecho y lo reivindican con muy mala educación y hasta ver como alguno te manda tranquilamente a la mierda por no dejarle que se cuele cuando se dirige al comedor.

Es bastante chocante ver este tipo de situaciones la verdad en gente que vive de la caridad y que aún sin recursos tienen la suerte de ser acogidos y estupendamente tratados por el personal que ahí trabaja.

Digo que ha merecido la pena, si. Porque por suerte la mayoría de los usuarios es de distinta forma de proceder y por eso quiero dedicarles estas líneas. Voy a hacerlo nombrando a alguno de ellos puesto que al ser nombres de pila, la identidad de todos ellos queda en absoluta salvaguarda.
Por supuesto gran carismático Pepe al que de broma apodé como Pepe Reina, por tu alegría aunque eres tremendo escandaloso. Gracias por compartir conmigo tu increible CV como tu bien dices y por el mérito de estar saliendo de diez años de adicción a la heroína. Sigue apuntándote de voluntario para bajar las sillas del comedor.

Mil gracias a Edwin por brindarse a en caso de tener yo el menor problema, poder acudir a él, lo que me daba cierta tranquilidad la verdad. Por las charlas que hemos compartido y esos piques entre la ” izquierda” y la ” derecha”. Ojalá la vida te ayude, estoy segura de ello. Tienes gran formación, cultura, educación, presencia y saber estar. Nadie imagina que alguien como tu pueda acudir a un comedor social. Al verte a ti he entendido que todos podemos vernos en tu mismo lugar.

Gracias Iván por estar siempre cerca de la puerta para echarme “un cable” con todos los que no aceptan tener que esperar turno. Mil gracias por tus disculpas cuando en absoluto eran necesarias por haber reaccionado serio ante la broma política que te gasté. Al contrario, tu reacción fue mejor que la que muchos otros hubiesen tenido y no siendo suficiente con eso, viniste a pedirme disculpas. Por gente como tu, una hace este tipo de cosas y agradece el que la dejen colaborar.

Jose, te he conocido al final pero sin duda de lo mejor que me llevo. Verte a ti me recordó al tan querido Antonio Vega del grupo “Nacha Pop”. Ver un hombre como tu “asustadizo” por no saber lo que te ibas a encontrar en este lugar y ser participe de tu alegría tras comer un plato de lentejas, ha sido todo un regalo. Gracias por compartir conmigo el que llevabas once días sin probar bocado y durmiendo en un parque cercano. Después de una semana lo mejor, poder escuchar de ti que ya tenías un techo donde dormir. Con que cara más alegre lo decías.

Kris, menos mal que me gané tu confianza y hemos conseguido caernos de maravilla porque sin duda, eres de los pocos que al principio hicieron que me temblasen las piernas. En fin, en todos lados y ahí más una busca sus pequeños aliados por lo que pueda pasar y tu terminaste siendo uno de ellos.Espero te hayan llevado ya el Funjosol.

A María (único nombre cambiado por ser el verdadero poco habitual) decirte tan solo que no sabes cuantas veces una es capaz de hacerse la tonta. Solo tienes que pedirlo, no es necesario que te escondas el papel higiénico en cuanto yo me doy la vuelta.

Carlos, que triste pasado debes arrastrar para ser tan calmado y amable y llegar al estado en el que te encuentras. Perdiste la documentación y lo realmente trágico es ver que o cambia algo en ti o perderás también la vida. Es en esos momentos cuando una quiere ser médico para poder curarte, empresaria para darte trabajo, rica para darte oportunidades y hermana para poder preguntarte, el por qué estás como estás. Un gran pesar ver que no soy nada de eso y que tan solo puedo darte una sonrisa porque sin duda lo mereces. Por hablar tan bajito, con tanto cuidado,aprenderte mi nombre, darme siempre las gracias y haberte conocido he recuperado la ilusión de querer rezar un Padre Nuestro que estás en los cielos.

Y por último y especialmente quiero nombrar a Nico. Nicolae, que no sabes que me has llamado poderosamente la atención sobre todos los demás. Te conocí acudiendo con un familiar a quien por suerte dejé de ver pues le salió un empleo temporal. Tu increible corta edad pues no creo que superes los veinticinco, me hace pedirle a la vida que salgas de ahí. Tu gran dulzura y calma argentina hacen que me haya ensimismado al escucharte hablar. No es posible que alguien con tan corta edad y viviendo de la calle sea capaz de transmitir al hablar tantísima paz.
Mi gran fracaso, no haber sido capaz de sacarte de ahí. He escrito sobre ti a todo mi círculo de amistades, a mi Jefe, a mis compañeros, a todo el mundo , suplicando una oportunidad para ti, pero no ha sido posible. No es fácil ¿verdad Nico?Tu lo sabes bien, que no basta con la ilusión de una mera voluntaria para cambiar la suerte de uno. Cuanto lo siento. No obstante lo voy a seguir intentando. Después te buscaré.

Gracias a todo el personal que trabaja ahí. En especial a Modesta, la apostólica que ha estado conmigo en todo momento y a la Coordinadora Mari Cruz por su gran amabilidad. Y por supuesto a mi madre, quien me enseñó hace ya muchos años la magia del voluntariado.

Dejo enlace de la visita de la Alcaldesa de Madrid, Ana Botella. Es un video que resume muy bien toda esta gran labor.

http://www.abc.es/20120814/local-madrid/abci-comedor-botella-madrid-201208141739.html