Cantabria Diario

El Parlamento incorpora una colección de escudos tallados donados por el artesano campurriano Fidel González Peña

El Parlamento de Cantabria ha inaugurado hoy una colección de 50 escudos de las provincias de España tallados en madera de Guinea por el artesano campurriano Fidel González Peña.

Las piezas han sido donadas por su autor y se incorporan a los fondos artísticos de la Cámara. Los escudos se han colgado en la planta 0 del edificio, a la entrada del Aljibe.

El presidente del Parlamento, Joaquín Gómez, ha agradecido la generosidad de González Peña cuya obra se exhibe ahora “en un escaparate de honor, el Parlamento” -ha dicho- “que, a través de la obra que ha salido de tus manos, hoy recibe y reivindica el trabajo de nuestros artesanos, de los artesanos de Cantabria”.

Gómez ha relatado que hace casi un año le hablaron de la obra “casi épica” de un artesano de la madera campurriano que había acometido la misión de tallar los escudos de todas las provincias españolas. “Me decidí a visitarle y me impresionó su trabajo por su calidad y precisión” -ha añadido- “y, sobre todo, por la tenacidad, las horas y el trabajo que ha dedicado para elaborar estos 50 escudos tallados a relieve en madera de Guinea”. “Fidel quería que, además, esta obra tuviese difusión y visibilidad” -ha explicado- “y a partir de ahí consideramos la posibilidad de exhibir esta obra en el Parlamento”.

Por último, el presidente ha reivindicado la talla de madera como “un oficio muy vinculado a Cantabria, una tradición que se debe mantener”.

Por su parte, el artesano Fidel González Peña -visiblemente emocionado y rodeado de sus familiares- ha contado que tardó un lustro en tallar los escudos hace ya 47 años. A sus 85 años -ha añadido- todavía sigue tallando todos los días. “Cuánto más difícil se hacía, más me gustaba”, ha explicado.

González Peña ha recordado, además, cuando iba a buscar madera en un 600 “y a veces volvía de vacío” porque no le gustaba lo que había. Hasta que se enteraron de lo que hacía y a partir de entonces le surtieron para siempre con las piezas que necesitaba, ha evocado.

El acto finalizó con música de rabel.

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