La Asociación de la Prensa rechaza que el Racing no respete a los periodistas

 

  • El presunto presidente del Racing preguntó a un periodista si “era sordo” antes de arrebatarle el micrófono
  • La APC tacha de ‘vergonzosa’ la retirada del micrófono a un periodista en la Sala de Prensa

 

La Asociación de la Prensa rechaza que el Racing no respete a los periodistasLa Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Cantabria (APC) ha rechazado este lunes, a través de un comunicado, las ‘actitudes y actuaciones intolerables’, puestas de manifiesto contra profesionales de los medios de comunicación de Cantabria por parte de quienes rigen los destinos de un club centenario, el Real Racing Club de Santander.

La APC recuerda que Ángel Lavín ‘Harry’ ordenó, días atrás, que se retirara la palabra y el micrófono a un periodista, y otros dos periodistas fueron expulsados de la Sala de Prensa.
En este sentido, la APC advierte a la sociedad cántabra, en nombre del conjunto de la profesión periodística, que ‘no cederá’ ante el ‘amedrentamiento’ de quienes no creen en la libertad de expresión de los periodistas, ni tampoco creen en el ejercicio pleno y libre de los compromisos profesionales y sociales imprescindibles para trasladar con veracidad la realidad informativa de uno de los 10 clubes fundadores de la Liga española.

“El Racing, pese a quien pese, es y seguirá siendo para los periodistas de Cantabria, un elemento más de atención informativa y allí estarán y estaremos, ejerciendo como tales, el derecho y la libertad de información que nos asiste y que algunos pretenden cercenar”, agrega la APC.

Según la asociación que agrupa a la mayoría de periodistas de Cantabria, el ‘nerviosismo’ del club por su futuro se ha traducido, recientemente, en varios enfrentamientos con los periodistas cántabros, incluyendo la ‘retirada vergonzosa’ de los elementos técnicos que posibilitan la interlocución informativa, en un vano intento de impedirle la formulación de otras tantas preguntas e interrogantes.
La Junta de la APC subraya que las instituciones y los ciudadanos tienen que ‘saber y ser conscientes’ que nuestro futuro democrático y solidario necesita, por un lado, de unos medios de comunicación potentes e independientes y, por otro, de periodistas que, con su credibilidad, aporten elementos que ayuden a la ciudadanía a formarse su propia opinión.