La motivación de los estudiantes británicos favorece a nuestro idioma en el Reino Unido

“Los departamentos didácticos en España no trabajan como debieran y no comparten conocimientos”, apuntó José Antonio del Tejo

 

 

 

 

 

 

El consejero de Educación de la Embajada de España en el Reino Unido e Irlanda, José Antonio del Tejo, ha destacado hoy en el Campus de Las Llamas de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) la “motivación” de los estudiantes de español como la “gran baza” del idioma en Reino Unido.

En este sentido, explicó que la utilización de las nuevas tecnologías en el aula de ELE es una “imposición de los tiempos” y aseguró que no emplear estas herramientas puede generar la “desmotivación de los estudiantes”. Por ello, dado que el español es un idioma que “garantiza interés”, en su opinión, “debemos utilizar las nuevas tecnologías para transmitir la idea de país moderno y eficaz”.

Del Tejo, quien participa esta semana en ‘Curso de actualización para profesores de español en la Unión Europea: El uso de las nuevas tecnologías en el aula de ELE’, se refirió también a la “falta de cooperación” en el sistema educativo español, que definió como “la sombra” en el “crecimiento y aprovechamiento” de las nuevas tecnologías en el aula.

Sin embargo, el consejero se mostró “optimista” y señaló que “en los últimos años las cosas han mejorado bastante en este país” y España se encuentra en una “buena situación” respecto a otros países europeos. “La ausencia de exámenes externos que fiscalicen el aprendizaje regularmente da cierta autonomía al sistema español y permite a los profesores experimentar en el uso de las nuevas tecnologías”, comentó.

Por su parte, la directora de los Cursos de Español para Extranjeros, Ana Ruiz, subrayó que el cambio hacia las nuevas tecnologías afecta “fuertemente” a generaciones que no fueron educadas con estas herramientas y que requieren de una “pedagogía digital especifica”, que sea capaz de “recoger al alumno donde está y llevarlo hasta el final del camino”.

“No se trata de abandonar a los docentes ante el abismo de las nuevas tecnologías, sino de acompañarlos para que no se pierdan”, matizó Ruiz, quien concluyó que “si el acercamiento de los profesores a estas herramientas no se hace bien, tenemos toda una generación que se va a replegar o no va a trabajar a gusto porque el primer contacto que tuvo con el instrumento es de rechazo emocional y profesional”.