Las mujeres en Cantabria tienen que trabajar 73 días más al año para cobrar lo mismo que los hombres

 

  • La tasa de parcialidad y la parcialidad involuntaria que afecta a las mujeres en Cantabria es 4,1 veces mayor que la masculina

  • Oxfam Intermón, en el marco de su campaña pública ‘No hay peros’, ha publicado el informe “Voces contra la precariedad: mujeres y pobreza laboral en Europa”, para pedir más y mejores medidas para acabar con las desigualdades entre hombres y mujeres
Descripción:  Actividades que realizan las trabajadoras del servicio doméstico, empleadas del hogar y cuidados. Pablo Tosco / Oxfam Intermón - Copyright -  Pablo Tosco / Oxfam Intermón
Descripción: Actividades que realizan las trabajadoras del servicio doméstico, empleadas del hogar y cuidados. Pablo Tosco / Oxfam Intermón – Copyright – Pablo Tosco / Oxfam Intermón

La Organización No Gubernamental (ONG) Oxfam Intermón analiza en un informe los principales indicadores de empleo en las distintas Comunidades Autónomas, profundizando en Madrid, Valencia, Andalucía, Cantabria, Cataluña y País Vasco, para dimensionar la ‘precariedad laboral femenina’ en los diversos territorios. Las mujeres son aún ‘castigadas por normas sociales’ que suponen una ‘sobrecarga de responsabilidades en el cuidado’. Además, los datos confirman una realidad: en todas las comunidades están peor que los hombres.

Según los datos analizados, las mujeres están sobrerrepresentadas en los salarios bajos. La segregación sectorial y ocupacional está detrás de esta realidad: son minoría en los puestos de responsabilidad y están desproporcionadamente presentes en sectores feminizados, infravalorados y peor pagados que otros en los que hay mayor proporción o equilibrio entre hombres y mujeres. En España se observa que mientras las mujeres son el 73,9% del nivel salarial más bajo, tan sólo representan el 34,5% del nivel superior (EPA-2016).

Los puestos de directores y gerentes están ocupados mayoritariamente por hombres en Cantabria, 81%, siendo la comunidad autónoma que mayor porcentaje tiene, 13% más que la media nacional. Sin embargo, son las mujeres las que son mayoría en las “ocupaciones elementales”, un 58,2% en Cantabria, cerca de la media nacional (58,7%), según la Encuesta de Población de Activa del segundo trimestre de 2018.

También persisten las diferencias salariales entre hombres y mujeres, del 20,2% en Cantabria, la segunda mayor brecha entre comunidades autónomas (por detrás de Asturias) y lejos de media estatal (14,7%).

Una vez que las mujeres entran en el mercado laboral, les cuesta más encontrar un trabajo, realidad que se ha acentuado desde que se inició la recuperación porque los nuevos empleos han ido a parar en mayor medida a hombres. Mientras que, en 2012, el paro masculino y el femenino eran prácticamente iguales, hoy el femenino supera al masculino en más de 3 puntos a nivel nacional. A nivel autonómico, en Cantabria el desempleo femenino supera al masculino en 3,76%.

La temporalidad, la parcialidad no deseada, el trabajo autónomo o el empleo por horas son cada vez más comunes en el contexto de cambio actual. La situación de vulnerabilidad de la mujer aumenta ya que se concentra en algunos de los sectores más sensibles a estas formas atípicas de empleo. En España, el riesgo de pobreza laboral para las personas trabajadoras a jornada parcial es más del doble que para quienes trabajan a jornada completa (riesgo de pobreza laboral del 24,3% frente al 10,7%, respectivamente, en 2016). En este aspecto son otra vez las mujeres las que tienen mayor presencia en este tipo de contratos: 1 de cada 4 mujeres trabaja a tiempo parcial (24,5%), frente a menos de 1 de cada 10 hombres (7%). La parcialidad femenina triplica al menos a la masculina en la mayoría de territorios, es el caso de Cantabria, donde es 4,1 veces mayor.

Una de las razones por las que las mujeres sufren de más parcialidad que los hombres es su ‘desproporcionada responsabilidad’ en los trabajos de cuidado no remunerados. De todas las personas que dicen tener una jornada parcial para cuidar o para hacerse cargo de otras responsabilidades familiares o personales, más de 9 de cada 10 son mujeres.

Ser mujer en situación de precariedad y pobreza laboral hoy, implica serlo también en el futuro. En España, la brecha de género en las pensiones de jubilación se sitúa hoy en el 37,04%, es decir, las mujeres jubiladas con menores pensiones porque arrastran la inestabilidad y la precariedad que vivieron en sus trayectorias laborales.

Cantabria es la tercera comunidad autónoma con la brecha más grande (42,2%), por detrás de Asturias y País Vasco. Los hombres hoy jubilados trabajaron en sectores (industria, minería, metalurgia…) con buenos salarios que desembocan en mayores pensiones.

Recomendaciones al Gobierno y Parlamento

Oxfam Intermón pide a las instituciones europeas así como al Gobierno y Parlamento español que impulse medidas contundentes que acaben con la discriminación de la mujer en el mercado laboral y que aseguren que la brecha de género es historia. Entre esas medidas la ONG considera que es ‘fundamental’ incrementar el salario mínimo a 1000 euros en 2020, reducir la temporalidad y la parcialidad involuntaria para acabar con la precariedad laboral que afecta en mayor medida a las mujeres.

Es también imprescindible legislar para promover la corresponsabilidad en el trabajo de cuidados. Para ello, pedimos aprobar una Ley de permisos paternales y maternales iguales, obligatorios e intransferibles así como universalizar la educación de 0 a 3 años y mejorar el Sistema de Atención a la Dependencia. Todo esto debe complementarse con un sistema de protección social que ponga foco en las mujeres.

Campaña “No hay peros”

Oxfam Intermón ha puesto en marcha la campañaNo hay perospara movilizar a la sociedad para exigir al Gobierno español y a las instituciones europeas que lidere el cambio que la sociedad necesita para que hombres y mujeres cuenten con los mismos derechos.