Primera “vela” de Rajoy: ¿decePPción?

Manuel Haro Alcalde“Lo peor ya ha pasado”, ha dicho Rajoy, coincidiendo con el primer aniversario de su presidencia en el Gobierno. Frase que resulta conocida, ya que Zapatero también la pronunció en su día.
Lo que pasa es que el Presidente admite que “…aún quedan tiempos difíciles”, en una situación que “sigue siendo transitoria”.
Cumplido el 25% de la Legislatura. La cuarta parte de un tiempo concedido a partir de una mayoría suficiente, o sea, absoluta, las cosas no parecen haber cambiado mucho. O sí, pero no a mejor, precisamente, si tenemos en cuenta que las promesas preelectorales recogidas en un optimista programa, no acaban de convertirse en realidad.
De eso sabrán mucho los casi 6 millones de parados (recordemos que 5, fueron parte de la “herencia” famosa); los funcionarios con sueldos rebajados y pagas extras reducidas a una; la subida en algunos casos escandalosa del I.V.A.; impuestos disparados; la sanidad y la educación, en la calle; desahuciados condenados a seguir pagando viviendas que los bancos les han arrebatado, con lo que se produce un hecho tan surrealista como incomprensible, es decir, si no pagan porque no tienen dinero, ¿como van a seguir haciéndolo, además sin disponer de sus domicilios?. Incomprensible, aunque en éste caso parece que se dan pasos al frente, con el fin de solucionar una ley absurda, pero sobre todo lesiva para los más desfavorecidos.
Y ahora, por si fuera poco, se estudia la posibilidad de conceder permiso de residencia a extranjeros que compren viviendas a un precio superior a 160.000 euros. Esto, a ojo de buen cubero, da la sensación de que favorecerá a gente de alto poder adquisitivo, con los riesgos que conlleva, como por ejemplo, facilitar inversiones de dudosa procedencia, “blanqueo” de dinero, llegada masiva de personajes poco fiables… y por si fuera poco, exclusión de las clases medias-bajas.
Ha pasado, pues, un año. Rajoy sopla su primera “vela”, mientras millones de españoles están a dos; a dos “velas”.
Quienes otorgaron su confianza para cuatro años, están en su derecho de acogerse al hecho incontestable de que aún quedan tres. Esta transición deja un camino por recorrer. Sí, tres años mas. Y si es verdad que “lo peor ya ha pasado” (aunque restan medidas muy duras por tomar), sería cuestión de ver la botella medio llena. Entre otras cosas, porque a peor… es muy difícil.
Felicidades, pues, don Mariano. Que éste primer año no signifique una “dece PP ción” para quienes le dieron su confianza para cuatro. Sople usted la primera “velita” y que Dios nos ayude, que no sé por qué me parece que nos va a hacer falta. Y mucha.