Protección Civil lleva recogidos 1.113 ejemplares de medusa

233 personas han sufrido la picadura de la ‘carabela portuguesa’ en las playas de Cantabria desde su aparición esta temporada

 

El dispositivo organizado por la Consejería de Presidencia, órgano competente en materia de Protección Civil, ha recogido ya 1.113 ejemplares de medusa en las playas de Cantabria desde su puesta en marcha el pasado 2 de agosto. Por otro lado, 233 personas han sufrido la picadura de la ‘carabela portuguesa’ hasta el día de ayer desde que el 26 de julio se registró la primera de ellas.

Desde el pasado 20 de agosto, un total de 206 ‘carabelas portuguesas’ han sido recogidas por los miembros de Protección Civil en el entorno de las playas de Cantabria. El dispositivo de Protección Civil avistó, el pasado sábado 21 de agosto, un banco de medusas a 300 metros de la playa de Berria, en Santoña, lo que permitió la captura de un total de 50 ejemplares. Durante esta jornada se capturaron un total de 68 ejemplares y la ‘carabela portuguesa’ produjo 17 picaduras.

Las últimas 7 picaduras se produjeron ayer, día 26, en una jornada en la que, además, fueron retirados un total de 17 ejemplares. Así, en la playa de La Concha, en Suances, dos hombres sufrieron, respectivamente, picaduras en una mano y pecho, y en un brazo, pecho y en una oreja. Por su parte, en la playa Salvé de Laredo, una mujer fue picada en una pierna, y sendos varones, en un hombro y en un brazo. Por último, en Piélagos, una niña sufrió una picadura en un brazo en la playa de Valdearenas, y un hombre en un pié, ésta en el arenal de Canallave.

El consejero de Presidencia y Justicia y responsable autonómico de Protección Civil, Vicente Mediavilla, ha asegurado que el dispositivo, que está resultando “eficaz” y consigue “disminuir considerablemente el número de ejemplares que entran a las playas”, continuará mientras persista la llegada de esta especie a nuestra costa.

Pese a que tanto el número de picaduras como el de ejemplares recogidos es “sensiblemente superior” al de 2008, Mediavilla ha mandado un “mensaje de tranquilidad”, ya que se está “actuando convenientemente y todos los servicios de emergencia están plenamente capacitados para actuar en caso de que se produzca una picadura”.  Así, ha solicitado a los bañistas que “sigan las recomendaciones de los socorristas y de las banderas”, de las tres tradicionales que informan del estado de la mar y “también de la específica que alerta de la existencia de medusas en cada playa”.

Dispositivo

Todos los servicios de salvamento y rescate en playas que cuentan con embarcación realizan un rastreo al inicio de la jornada de vigilancia, a las 11:30 horas, mientras que embarcaciones del 112, de la Cruz Roja, de la Federación Cántabra de Salvamento y Socorrismo, y de distintas agrupaciones de voluntarios se alternan la supervisión de distintas zonas de la costa cántabra.

Además, se ha trasladado a los servicios de limpieza municipales la conveniencia de cribar la zona intermareal y, especialmente, aquéllas en las que haya aparecido algún ejemplar. De este modo, los trozos de ‘carabela’ que pudieran quedar sueltos, se mezclan con la arena, que es un abrasivo, y se diluye el veneno.

Prevención

Las recomendaciones para prevenir las picaduras pasan por el uso abundante y regular de cremas solares, especialmente en los niños, que constituyen el primer grupo de riesgo.

En caso de sufrir la picadura, el protocolo para la ‘carabela portuguesa’ y las diferentes especies de medusa es el mismo. Lo primero es acudir al servicio de socorristas más cercano o en su caso llamar al 112. En el caso de encontrarse en alguna playa sin servicio de salvamento, lavar la zona con agua marina, nunca con agua dulce; quitar los restos con pinzas y, posteriormente, aplicar una bolsa de frío. Es importante tener en cuenta que el área que haya sufrido la picadura no debe tener contacto con agua dulce, por lo que, de usar hielo, éste ha de estar contenido en una bolsa. Además, es desaconsejable rascarse la zona. Una vez concluido este proceso, si la herida producida es abierta, debe desinfectarse con yodo o agua oxigenada, hasta que cicatrice. En estos casos, es importante acudir al centro sanitario más cercano lo antes posible.

Además de los colectivos de mayor riesgo (niños, ancianos, personas alérgicas, asmáticas y con problemas cardiovasculares), se pide especial precaución a aquellas personas que hubieran sufrido una picadura previa este mismo verano, ya que en estos casos se pueden agravar los efectos de la picadura.