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Casi el 50% de los contratos registrados en Cantabria en 2020 tenían una duración no superior a un mes

En la imagen, la manifestación del 1 de mayo en Santander, organizada por los sindicatos UGT y CC OO
En la imagen, la manifestación del 1 de mayo en Santander, organizada por los sindicatos UGT y CC OO

 

En la imagen, la manifestación del 1 de mayo en Santander, organizada por los sindicatos UGT y CC OO

En la imagen de archivo, la manifestación del 1 de mayo en Santander, organizada por los sindicatos UGT y CC OO

       CCOO ha señalado que aunque la crisis sanitaria ha influido en el número de contratos celebrados, con 75.126 menos, la escasa calidad y estabilidad de la contratación no es fruto de la pandemia sino que se repite desde hace años

      Laura Lombilla, secretaria de Empleo de CCOO de Cantabria: “Hay que revertir la reforma laboral de 2012, que ha agudizado aún más un empleo ligado a contratos de muy corta duración”

 

Comisiones Obreras de Cantabria ha desgranado los datos de contratación de 2020 y ha constatado una vez más la precariedad en la que está inmerso el mercado laboral de la región. A lo largo de 2020 se registraron en Cantabria 185.883 contratos de trabajo, de los que casi el 50% (46%), 85.951, eran de una duración no superior a un mes. Es más, de éstos de menos de un mes casi el 70% tenían una duración no superior a una semana (60.066).

El sindicato ha subrayado lo que las estadísticas del desempleo desvelan mes a mes, la temporalidad del mercado de trabajo, con un 92,64% de los contratos registrados temporales y sólo el 7,35% indefinidos. A esto se suma otro dato desalentador, 3,4 contratos de cada 10 fueron a jornada parcial.

Según Laura Lombilla, secretaria de Empleo de Comisiones Obreras de Cantabria, “la precariedad de los contratos no es algo nuevo, por desgracia no corresponde a un problema coyuntural producido por la influencia de la pandemia. Comisiones Obreras de Cantabria lleva tiempo denunciando que nuestro mercado de trabajo viene soportando un importante problema de inestabilidad y precariedad”.

De hecho, la influencia de esta crisis sanitaria ha afectado en la reducción del número de contratos, -respecto a 2019 se han comunicado 75.126 contratos menos-, pero el porcentaje de indefinidos y temporales es prácticamente el mismo.

No podemos echar la culpa a la pandemia porque sí hay menos contratos pero la escasa calidad y estabilidad de la contratación sigue siendo igual de dramática, no es algo nuevo”, ha apuntado Laura Lombilla.

En este sentido, hay que destacar que sigue existiendo una alta rotación laboral de las personas trabajadoras con contrato temporal. Prueba de ello es que durante el pasado año cada persona contratada con contratos de duración menor o igual a un mes ha firmado una media de 3,75 contratos, una media de 1,18 de duración entre 1 mes y 3 meses, 1,04 de duración entre 3 y 6 meses, 1,01 entre 6 meses y 1 año y 1,02 de más de 12 meses.

No es novedad que la mayoría del empleo que se crea en nuestra Comunidad está ligado a contratos de muy corta duración”, ha explicado Lombilla, “que a la vez culpa directamente a la reforma laboral de 2012 por la agudización de una situación que también afecta a la contratación indefinida, que se ha vuelto menos estable”.

De hecho, la rotación y la precariedad no son exclusivas de la contratación temporal, y tras la reforma laboral de 2012 la contratación indefinida se ha precarizado y cada vez sirve menos para acceder a un empleo estable. Solo el 1,61% (2768 contratos) de los contratos temporales tuvieron una duración entre 6 y 12 meses, el 0,04 % (71 contratos) del total de los temporales tuvo una duración entre 12 y 18 meses, y el 0,06 (106 contratos) una duración entre 18 y 24 meses.

Desde Comisiones Obreras no nos cansaremos de reclamar la derogación de la reforma laboral del PP, mientras esto no suceda será muy difícil cambiar la situación y poder revertir sus efectos nocivos que afectan al mercado de trabajo y a la población trabajadora”, ha dicho Lombilla.

La situación de las mujeres

Desde CCOO se ha hecho hincapié una vez más en la situación de las mujeres, sometidas a mayor parcialidad y temporalidad que los hombres: De los contratos indefinidos que se comunicaron a jornada completa, 5.265 fueron firmados por hombres, frente a 2.837 por mujeres. Los contratos indefinidos que se firmaron con jornada parcial fueron 1.276 de hombres y 2.964 de mujeres.

En los contratos temporales sucede lo mismo: 67.217 contratos temporales a jornada completa corresponden a hombres frente a 44.921 de mujeres mientras que de los contratos temporales a jornada parcial 21.174 fueron rubricados por hombres y 38.308 por mujeres.

Las trabajadoras de Cantabria firmaron tan solo el 39,71% de los contratos a jornada completa, mientras que firmaron el 64,76% de los contratos a jornada parcial.

Las ocupaciones en las que más contratos se han realizado son peones de la industria manufacturera, camareros asalariados, personal de limpieza y vendedores en tiendas y almacenes mientras que entre las profesiones menos contratadas están analistas y diseñadores de software, artistas de artes plásticas y visuales, técnicos en control de instalaciones, representantes artísticos y deportivos, profesionales de apoyo de la administración, cuidadores de niños en domicilios, y reparadores de bicicletas y afines con tan solo 10 contratos realizados.

Estas ocupaciones destacan frente al perfil de las personas demandantes de empleo en Cantabria: mujeres con titulaciones de bachiller, Graduado en ESO y Graduado Escolar (EGB) que llevan inscritas en el paro un periodo de hasta 6 meses ocupan los primeros puestos de la demanda de empleo en la región.

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