De cuando los indignados perdieron los papeles y la razón

{xtypo_dropcap}L{/xtypo_dropcap}as razones se pierden cuando no se respetan las formas. Las razones, que tenían muchas los indignados para estar indignados, se pierden, se difuminan y se disuelven cuando la línea se sobrepasa. Y la línea se sobrepasa cuando llegan los insultos, los zarandeos, los acosos en Madrid y Barcelona, por parte de algunos exaltados dentro del propio movimiento del 15-M.

El movimiento 15-M nació con un espíritu claramente pacífico, y así son -pacíficos- la inmensa mayoría de los integrantes de este movimiento. Al menos al principio, luego da la sensación de que el movimiento se ha pervertido. Pero ellos mismos son responsables de controlar a los elementos exaltados, a los menos deseables, a quienes insultan y atacan con violencia a políticos.

Hemos apoyado la legitimidad de un movimiento interesante, de un despertar de la ciudadanía aletargada, de un tomar las calles, pacíficamente, por parte de las personas hartas de un sistema que las aprisiona.

Pero no podemos justificar en ningún caso, y condenamos con rotundidad, el acoso al alcalde de Madrid en su domicilio, el zarandeo a Cayo Lara, y pintar con un bote de pintura la chaqueta de una diputada.

Colectivo de indignados: no sobrepasen los límites de la cordura, los límites del respeto, y los límites de la reivindicación pacífica y quizá la sociedad pueda volver a creer en su movimiento.

David Laguillo

https://www.cantabriadiario.com

David Laguillo (Torrelavega, 1975) es un periodista, escritor y fotógrafo español. Desde hace años ha publicado en medios de comunicación de ámbito nacional y local, tanto en publicaciones generalistas como especializadas. Como fotógrafo también ha ilustrado libros y artículos periodísticos. Más información en https://www.davidlaguillo.com/biografia