El 8 de agosto se celebra el Día Mundial del Orgasmo Femenino

El ginecólogo Arnold Kegel, creador de los ejercicios de Kegel en 1940, recomendaba ejercitar el suelo pélvico durante la recuperación del posparto para prevenir problemas de salud futuros, y de rebote descubrió un beneficioso efecto secundario del tratamiento: las mujeres que hacían estos ejercicios con regularidad alcanzaban el orgasmo con más facilidad, frecuencia e intensidad.

El Día Mundial del Orgasmo Femenino se celebra este próximo 8 de agosto, y con esta efeméride se busca concienciar sobre la importancia de los ejercicios para el suelo pélvico, y sus grandes beneficios para la salud asociados al orgasmo femenino.

Con un suelo pélvico tonificado se consiguen relaciones sexuales más intensas y al llegar el momento del clímax se producen espasmos musculares, sobre todo, en la pelvis. Durante esos 20 segundos que dura el orgasmo, los músculos del útero, vagina, ano y pelvis se contraen de forma rítmica cada 0,08 segundos, generando placer en el abdomen y resto del cuerpo.

Entre los beneficios de alcanzar el orgasmo y que las relaciones sean más intensas están que se produce más oxitocina, la hormona responsable de aumentar los niveles de felicidad; se combate el estrés y ayuda a la relajación; se pueden quemar entre 100 y 200 calorías en una hora; y por último el orgasmo ayuda como función analgésica y refuerzo del sistema inmunitario.