El gobierno asegura que la cantidad de fuel llegada a las playas cántabras “no es alarmante” y que la situación está “prácticamente controlada”

El consejero de Medio Ambiente, Javier Fernández, ha asegurado hoy que las cantidades de fuel llegadas a playas cántabras de la zona occidental en los últimos días “no son alarmantes” y que la situación está “prácticamente controlada”. El consejero ha querido enviar un mensaje de tranquilidad a los usuarios de los arenales afectados, ya que no existe ningún riesgo para la salud más allá de la “incomodidad” que suponen las pequeñas y pegajosas ‘monedas’ de chapapote.

Javier Fernández ha supervisado esta mañana el dispositivo de limpieza coordinado por el Gobierno de Cantabria en colaboración con los ayuntamientos y ha realizado un recorrido por todas las playas en las que se han avistado restos de fuel junto con los respectivos alcaldes, el director general de Medio Ambiente, Emilio Flor, y el director de Mare, Antonino Zabala.

El sábado se detectaron manchas en Merón (San Vicente de la Barquera), Oyambre (Valdáliga), Cóbreces (Alfoz de Lloredo) y Comillas, y el domingo esos restos se han dejado ver también en pequeñas cantidades en las playas de Suances y Liencres, arrastrados por la marea.

Fernández ha recordado que la empresa MARE ha desplegado a una cuadrilla de 20 operarios por las distintas playas para colaborar en la recogida del fuel con los trabajadores municipales, y la empresa CIMA está analizando los restos extraídos para ver si coinciden, como todo apunta en principio, con el vertido de 10 toneladas de fuel producido la semana pasada en Asturias, que quedó prácticamente controlado en la zona y, por lo tanto, no se espera que llegue mucha cantidad a Cantabria.