El PP emplaza a Revilla a que en el Día de Cantabria diga qué va a pasar en la Consejería de Sanidad

-Ante la actitud de la consejera de “aferrarse al cargo como una lapa”, a pesar de las ‘irregularidades’ detectadas en el Servicio Cántabro de Salud, al presidente sólo le queda su cese para no quedar ‘contaminado por este escándalo’

Íñigo Fernández (PP)

El portavoz del Partido Popular, Iñigo Fernández, ha emplazado a Revilla a que dedique unos minutos en el Día de Cantabria, este domingo en Cabezón de la Sal, a dar cuenta de lo que va a hacer con respecto al ‘escándalo’ de las ‘irregularidades’ en el SCS. “En Cabezón de la Sal el asunto prioritario, lo que más interés reúne en el discurso que vaya a pronunciar el presidente del gobierno es que diga que va a pasar con la Consejería de Sanidad después de estos seis meses en lo que hemos conocido chanchullos y tropelías”.

Fernández ha recordado que tanto en la documentación recopilada por el Partido Popular, que luego fue hecha pública y remitida tanto a Revilla como a la Fiscalía, como en los informes de intervención, las ‘irregularidades’ son múltiples, desde ‘fraccionamiento de contratos’, a ‘informes a la carta para realizar adjudicaciones a dedo’, además de ‘recepcionar obras sin concluir o pagar por suministros que no habían llegado a recibirse’. “No es la oposición la que ha provocado este escándalo”, tal y como afirmó en el día de ayer la consejera, “el escándalo es el resultado de chanchullos y tropelías”.

El portavoz del PP, que ha lamentado dichas declaraciones de Real, considera que no es ella la más adecuada para juzgarse a sí misma, más bien al contrario el propio Parlamento de Cantabria ya se ha pronunciado pidiendo su destitución, por lo que considera que ahora es el turno de Revilla. “Él es muy rápido juzgando a los demás. Ahora le toca a él”. Para Fernández ha llegado la hora de que Revilla se juzgue a sí mismo, y de que decida “cómo va a afrontar los episodios de corrupción en su gobierno”.

Iñigo Fernández considera que en este caso Revilla no puede hacer lo que tiene por costumbre, “mirar hacia otro lado, a agachar la cabeza, y a ocultarse como los avestruces”. De ahí ese emplazamiento para que en el Día de Cantabria dedique una parte de su discurso a ‘limpiar la imagen de su gobierno’. “Lo que está en juego es la imagen de las instituciones de Cantabria y su dignidad, eso es lo que no puede arrastrarse por el suelo”, concluyó.