El programa Observadores Urbanos ha realizado 72 actuaciones de mejora de accesibilidad en este año

Desde enero se han invertido 176.000 euros en estos trabajos, que se han desarrollado por numerosos puntos de la ciudad

 

El programa “Observadores urbanos”, que tiene en marcha el Ayuntamiento de Santander, ha permitido la ejecución de 72 actuaciones de mejora de accesibilidad en lo que va de año, con la inversión de alrededor de 176.000 euros, según ha informado el concejal de Autonomía Personal, Roberto del Pozo. Del Pozo indicó que, de las 72 actuaciones realizadas este año, 59 han sido rebajes en aceras y 11 en calzadas, repartidas por las calles Juan XXIII, Rubio, Los Castros, Magallanes, Isabel La Católica, María Blanchard, Cisneros, Joaquín Bustamante, Cervantes, grupo Ateca, en Monte, Los Acebedos y Jerónimo Sainz de la Maza, entre otras. Además, se han construido rampas en Vista Alegre y la plaza de Brisas.

Los trabajos más se han centrado concretamente en las calles Miguel de Unamuno, Fernando de los Ríos, Cisneros y en Ojaiz, así como en la Avenida del Stadium, donde los concejales de Autonomía Personal, y de Barrios y Participación Ciudadana, Santiago Recio, han comprobado el resultado de los trabajos.

La inversión entre los meses de enero y junio ha alcanzado los 175.696 euros, apuntó Del Pozo, quien remarcó que todas las actuaciones han sido adaptadas a la legislación vigente en cuanto a la pendiente longitudinal y transversal y la sustitución del pavimento por losetas, que permiten su reconocimiento por parte de personas ciegas.

“Este tipo de actuaciones son sumamente beneficiosas para los vecinos de Santander, tengan o no discapacidad, puesto que mejoran notablemente la accesibilidad de las calles y barrios de la ciudad y benefician tanto a quienes tienen movilidad reducida o llevan un carrito o una silla infantil como al resto de peatones”, subrayó.

Del Pozo recordó que el programa observadores urbanos tiene una doble vertiente: en primer lugar, los observadores recorren la ciudad y emiten informes sobre los lugares en los que es necesario acometer obras de mejora de la accesibilidad; y posteriormente los equipos de mantenimiento y conservación ejecutan esos trabajos, de manera que se va realizando una labor constante de mejora.

Además, este programa cuenta con un reconocimiento cada vez mayor por parte de diversos sectores de la población, puesto que tanto colectivos como vecinos a título individual se ponen en contacto, de manera permanente, con la Concejalía de Autonomía Personal para demandar la mejora de la accesibilidad en diversas calles de la ciudad.

“Trabajamos día tras día para conseguir el ambicioso objetivo que nos hemos propuesto, que es hacer de Santander una ciudad accesible para todos”, destacó, al tiempo que remarcó que estas actuaciones contribuyen a la mejora de la calidad de vida de sus vecinos al conseguirse que los pasos peatonales se crucen con mayor comodidad y seguridad para todos.

En este sentido, hizo referencia a que todos los proyectos de regeneración urbana que se ejecutan en la ciudad, como los que están en marcha en el grupo Amaro, las calles del Carmen, Valliciergo, San Simón-Entrehuertas o Floranes, comprenden también la mejora de la accesibilidad en las zonas a las que afectan.

Asimismo, informó de que el Ayuntamiento está ejecutando un proyecto de eliminación de barreras arquitectónicas en el área comprendida entre calle General Dávila, Bajada del Caleruco y la Bajada de Polio y en la calle Camilo Alonso Vega, en el tramo que conecta General Dávila con la Avenida de los Castros, por un presupuesto de 385.109 euros y un plazo de ejecución de 5 meses.