Europa en juego

Manuel Haro Alcalde

Por Manuel Haro Alcalde

{xtypo_dropcap}A{/xtypo_dropcap}hora, con Europa metida en harina deportiva, tenemos la ocasión de evadir temores, aunque sin dejar de mirar de reojo a lo que nos ocupa y preocupa. Pero tampoco será malo tomarnos un “kit-kat” y disfrutar, en la medida de lo posible de los éxitos de nuestros “héroes”.

De momento, la primera gran alegría nos la ha dado Rafa Nadal, aunque esto hace tiempo que ha dejado de ser noticia. No por ello deja de tener la importancia que tiene. Tanta, que cada vez son menos quienes dudan de que se ha convertido en el mejor deportista de nuestra historia reciente. La gesta de ganar siete “Roland Garros”, no está al alcance ya de muchos. El sueco Borj le precedía con seis, pero Nadal, con 26 años, está en condiciones de aumentar su “cosecha” hasta un número indeterminado.
Además de sus múltiples cualidades, como humildad, sencillez, entrega, ausentes en otros que se las dan de todo menos de modestia, le engrandece aún más cuando muestra sus emociones personales, familiares y el respeto compartido con la bandera y el himno en su honor, acompañado de un público en silencio que, inevitablemente nos hizo recordar otros episodios tan desagradables, que no merece la pena recordar.
Por cierto: en clara alusión al fútbol, no podemos eludir el compromiso contraído de desvelar alguno de sus “negocios”. El más flagrante (por el momento), no es otro que el “traslado” de la final de la Súper Copa de España que, como se sabe, la juegan los campeones de Liga y Copa de nuestro país, nada menos que a China. Eso sí, a cambio de unos 30 ó 40 millones de euros. Sigan atentos a la pantalla, que hoy no toca.
Y a más y más con el fútbol, nuestra Selección Campeona de Europa y del Mundo, empezó su andadura en busca de la reedición del título continental, frente a la histórica y siempre temida Italia. Sirva como dato, para los no iniciados, que hace la friolera de 92 años que no sólo no les ganamos un partido, sino que no les habíamos marcado un gol. Pero el domingo, sí. El discutido Fábregas, para quienes muchos de los millones de “entrenadores virtuales” que tiene éste “negocio” debió quedarse en el banquillo en favor del “Niño” Torres, fue el encargado de romper una parte de las estadísticas.
Resultado al margen (1-1), muchos se olvidaron una vez más de que en el campo “suele” haber dos equipos. Y si uno de ellos es el italiano, ni tan mal resultado. Lo de la discusión del acierto o no de la alineación, tácticas, errores ó dudas del entrenador, respetamos todas las opiniones, faltaría más. Pero es cierto que si a los futbolistas les exigimos máximo rendimiento, no lo es menos que a los profesionales de las narraciones habría que aplicarles, más de una vez, algún “seminario” de formación, ante auténticas “gambadas” (meteduras de pata) que, en ocasiones, ponen en duda sus conocimientos elementales. Sin entrar en detalles, a veces dudamos que el partido que estamos viendo, se corresponde con lo que nos cuentan o es otro distinto.
Pero ahí estamos. Unos cuantos días disfrutando del “sedante” fútbol, es posible que nos lleven a reconciliarnos con una tranquilidad que, de momento… ¡qué quieren que les diga!. Pues eso. Que echamos en falta.

 

Por David Laguillo

Cantabria Diario

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