Historia del Arte de la UC, Premio Plaza Porticada

Miguel Ángel Aramburu-Zabala, Julio Polo y Luis Sazatornil, profesores del Área de Historia del Arte de la Universidad de Cantabria recogían a última hora de ayer tarde el Premio de Honor Plaza Porticada. Esta es la undécima edición de este importante galardón que se concede anualmente. En esta ocasión el jurado, presidido por el periodista y escritor Pedro Crespo de Lara, consideró el reconocimiento a este área de investigación de la UC “por el desempeño continuado en su tarea en pos de la puesta en valor del patrimonio cultural de Cantabria”. Sin duda este es un nuevo reconocimiento de los representantes culturales y sociales de Cantabria a la UC.

El Premio fue anunciado a finales del pasado mes de julio por la presidenta de la Asociación Cultural Plaza Porticada, Elena García Botín, el presidente del Jurado, Crespo de Lara y el secretario del Premio y Junta Directiva de la Asociación Víctor Mora Cespedal. Todos ellos resaltaron, en el momento de hacer público el fallo, “la intensa y amplia labor investigadora, tanto de archivo como de campo, que han llevado a cabo profesores y alumnos, labor que se ha visto plasmada en un buen número de trabajos, tesis doctorales y monografías, así como en multitud de inventarios municipales”.

El Premio, en palabras del presidente del jurado, “reconoce esta ardua tarea, pero además quiere servir de acicate para que desde esta Área de investigación de la UC se continúe en su fecunda labor y sigan adelante en ese magnífico proyecto de inventariar el Patrimonio de Cantabria”.

Conservar y proteger

La Asociación Plaza Porticada nació con el objetivo de reconocer, premiar y dar a conocer a quienes trabajan y contribuyen en la defensa del Patrimonio Cultural y Natural de Cantabria, inculcando con ello en el ciudadano y sus representantes la importancia de este cometido. Por ello la Asociación concede anualmente este premio a personas e instituciones que hayan destacado tanto en la protección como en la conservación de este Patrimonio, así como en la promoción del potencial didáctico y educativo del mismo como medio para sensibilizar a las futuras generaciones en la necesidad de promover y conservar la identidad cultural de la región.