Hombre, Tony, tú no

Manuel Haro AlcaldePermítaseme una “apropiación indebida”, pero menos, de una frase pronunciada por un hijo de Concha Velasco, pareja cinematográfica de tantas películas de Tony Leblanc, fallecido a los 90 años: “Hombre, Tony, tú no”.
Hace unos días, Emilio Aragón, “Miliki”, decía adiós sin preguntar siquiera “¿Cómo están ustedeeeeeeeeeeeess…?. Entre otras cosas, porque ya nos había dejado su himno a chicos y grandes.
El hijo de Concha, dolido como tantos miles de españoles que fuimos felices con las películas de Tony, lamentaba una nueva pérdida de un cómico, actor, escritor, artista… tan artista, que nació en el Museo de “El Prado”, donde trabajaba su padre como conserje.
No voy a repetir la historia, la biografía de Ignacio Fernández Sánchez, como era su verdadero nombre, porque éstos días, los diversos medios se están encargando de hacerlo. Pero sí quiero recordar a quien en más de 150 películas, hizo algo tan difícil como provocar la risa en todas y cada una de ellas..
Hay para todos los gustos, pero indudablemente habría que quedarse con una proliferación de comedias que perdurarán en la historia. Lo harán para que las recordemos de vez en cuando y así convivir de nuevo con una felicidad ausente en el mundo de hoy. Pero también para quienes no tuvieron la oportunidad de disfrutarlas, aunque sé que en algunos casos podrá ser objeto de indiferencia y tal vez de burla. Sobre todo entre quienes se conforman con un cine actual cargado de una monotemática reducida al oportunismo político, al guión erótico rayando a veces con la grosería, a los distintos enfoques de la guerra civil… en definitiva, carente de imaginación y sentido del humor.
Tony Leblanc las hizo gordas, por utilizar el lenguaje coloquial o la jerga cómica. Hablamos de más de 150 películas, pero siempre las hay que permanecen en el recuerdo por especiales circunstancias y, sobre todo, por cuestión de gustos.
Si nos hemos reído con todas, hay títulos verdaderamente inolvidables, como “El tigre de Chamberí”, “Las chicas de la Cruz Roja”,”El día de los enamorados”, “Amor bajo cero”, “Los que tocan el piano”, “Los subdesarrollados”, “Tres de la Cruz Roja”, “Los pedigüeños”… pero un servidor se queda con una que recomienda especialmente: “Los tramposos” y su famoso timo de la estampita, con una interpretación genial.
Un gravísimo accidente le apartó de la escena y a punto estuvo de hacerlo de la vida terrenal, pero “un tal” Santiago Segura, lo rescató para sus “Torrentes”, al tanto del carisma interpretativo de un cómico inigualable que ahora nos deja. Y aunque haya sido a los 90 años, nos gustaría que siguiera entre nosotros, ya que sus cada vez más escasas apariciones, no restaban un ápice de satisfacción y sonrisas.
De ahí que el hijo de Concha Velasco haya lamentado su marcha con ésa expresiva “Hombre, Tony, tú no…”. Lo que lamentamos tantos. Pero tal vez se sentiría enormemente satisfecho si lo hiciéramos al compás de una composición suya, ¿saben?. ¡Sí, hombre, aquella canción titulada “Cántame un pasodoble español”!.
¡Hasta siempre, Tony y gracias por tanta felicidad que nos distes!