Laredo activa un protocolo de atención a los afectados por las inundaciones

Graves inundaciones en Laredo

El Ayuntamiento de Laredo ha puesto en marcha un protocolo de atención a los afectados por las inundaciones que esta pasada madrugada han causado graves daños en vehículos, lonjas, garajes, comercios y viviendas de la villa pejina. El objetivo de esta iniciativa es recabar un dossier lo más completo posible con vistas a la previsible Orden Ministerial que decrete las ayudas a percibir por los damnificados. Los vecinos interesados deberán rellenar en el registro municipal un impreso consignando sus datos personales así como la descripción de los daños y, si es posible, una cuantificación de los mismos.

 

Así lo ha explicado el alcalde de Laredo, Ángel Vega, que ha expresado su solidaridad para con todos los afectados. “Independientemente de lo que cada cual haga con sus seguros, nosotros queremos recabar toda la documentación porque vamos a pelear para que se apruebe un decreto de ayudas para resarcirles en parte o en todo por los daños padecidos”.

 

Vega, que ha seguido las incidencias a pie de calle desde las seis de la madrugada, ha lamentado el “desolador” aspecto de las zonas más afectadas del municipio. Situación provocada por una “tormenta perfecta” que se ha cebado con la villa marinera. Desde las cero horas de hoy martes hasta las 9 de la mañana la estación meteorológica de Treto ha registrado más de 80 litros por metro cuadrado. A ello se suma una marea con coeficiente de 104 metros, así como un temporal con alturas de ola superiores a los seis metros. “Todo ello hizo activar la alerta roja la pasada medianoche y se ha traducido en este panorama desolador”, lamentó Vega.

 

Las zonas más afectadas han sido las del barrio de San Lorenzo, El Pelegrín, Las Casillas y La Pesquera. El alcalde ha explicado que, “pese a que la limpieza preventiva del alcantarillado se hizo a la perfección, la descomunal y persistente tromba caída ha superado con mucho la capacidad del sistema para tragar semejante cantidad de agua”. Todo ello a pesar de que desde la noche del lunes dos palas excavadoras se han empleado a fondo en el desarenado de la desembocadura del río Mantilla, así como en la apertura del aliviadero a la altura de la Cruz Roja. “Pero durante la madrugada ha sido un continuo querer y no poder, con el temporal volviendo a cegar con arena los espacios ganados en una lucha sin cuartel”.

 

A este respecto, el alcalde ha querido destacar la entrega de los efectivos de Protección Civil, Policía Local, Guardia Civil, Bomberos, Brigada de Obras, personal del Instituto Municipal de Deportes y técnicos municipales. El Polideportivo Municipal, con hasta 40 centímetros de agua en su zona baja, y la piscina, han sido otros de los puntos anegados. Dos autobombas han estado funcionando durante toda la noche para achicar el agua en distintos puntos. A primera hora de la mañana se han sumado otras tres procedentes de Asturias y del País Vasco, ayudando a los vecinos a desalojar el agua de sus propiedades.

El temporal también ha causado estragos en el Puntal, una zona que en las últimas jornadas venía padeciendo el embate del mar y cuyas dunas han vuelto a sufrir un severo recorte, para preocupación de quienes abogan por la protección de un espacio de gran valor ecológico, ambiental y sentimental para Laredo.

 

Derrumbe en la Puebla Vieja

Las fuertes lluvias y el viento también están detrás del derrumbe del nº 14 de la rúa del Medio, en la Puebla Vieja. Un inmueble de tres alturas que se vino abajo pasadas las seis y media de la madrugada. Afortunadamente no ha habido que lamentar desgracias personales. En todo caso, el propio alcalde ha solicitado la intervención de la Unidad Canina de Rescate para descartar la posibilidad de que algún transeúnte hubiera pernoctado en un edificio sobre el que hay un proyecto de declaración de ruina parcial.

 

Posteriormente se ha procedido al desescombro del lugar para dejar expedito el paso en la calle del Medio. Los vecinos del inmueble colindante han sido realojados provisionalmente en el albergue de las Madres Trinitarias, hasta que los técnicos municipales certifiquen la estabilidad de su edificio.