Madrid se echa a la calle para aclamar a la selección

El equipo español fue recibido por los Reyes y por el presidente del gobierno antes de celebrar con miles de aficionados el éxito del Mundial

 

Si el 11 de julio fue el día de los jugadores, los artífices de la conquista del Mundial de Sudáfrica 2010, un día después fueron los aficionados quienes coparon el protagonismo en las calles de Madrid, donde miles y miles de almas rojas dieron la bienvenida a los recientes campeones del Mundo. Tras ser recibida por los Reyes de España en el Palacio Real, la expedición española se trasladó al Palacio de la Moncloa donde recibió las felicitaciones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Después llegó el momento de que fueran los jugadores quienes agradecieran a la afición su apoyo incondicional. El autobús de La Roja recorrió las calles de Madrid para ofrecer el título a todos los españoles. Unas calles repletas como jamás en la historia. Nunca un acontecimiento deportivo reunió a tantos aficionados. Madrid vivió un día histórico, la mayor celebración de la Roja.

Un día después de proclamarse campeona del mundo en Johannesburgo, la selección española volvió a Madrid para vivir una jornada marcada por los actos de celebración tras el éxito, sin precedentes en el fútbol español, conseguido. Una tarde para que jugadores y cuerpo técnico recibieran el calor de toda su afición después de un mes lleno de emociones.

La expedición aterrizó en el aeropuerto de Barajas más tarde de lo previsto, rozando las 15:00 horas. Tras comer juntos, jugadores y cuerpo técnico fueron recibidos en el Palacio Real por los Reyes, los Príncipes de Asturias y la infanta Elena. Con unas emotivas palabras de bienvenida, Don Juan Carlos se deshizo en elogios hacia la selección: “Gracias por hacer realidad nuestros sueños y por proyectar el nombre de España por todo el mundo. Sois un ejemplo de deportividad, de nobleza, de buen juego y de trabajo en equipo. Gracias por vuestro ejemplo y por vuestro espíritu. Viva la selección española y viva España”, concluyó el monarca.

El protagonismo del acto también lo tuvieron las hijas de los Príncipes, Leonor y Sofía, vestidas con la camiseta de la selección y que pudieron tocar la copa de campeón que les acercó Casillas, y ponerse la medalla que les prestó Arbeloa.

Posteriormente fue el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien felicitó a los miembros de La Roja en el Palacio de la Moncloa. El jefe de gobierno quiso trasladar su reconocimiento y felicitación a todos los integrantes de La Roja: “Enhorabuena a los campeones y a España por este gran triunfo. Deseo felicitar a los 23 jugadores, de corazón, como todos los españoles, al cuerpo técnico y a la Federación. Esta copa la han ganado ellos, pero es de todos los españoles, y todas las generaciones que también lo intentaron. Han ganado por ser los mejores, por jugar en equipo, por jugar limpio y por esa buena actitud y saber estar dentro del campo y fuera”.

Además, Iker Casillas también tuvo una palabras de agradecimiento a los aficionados y para sus propios compañeros: “Tengo la suerte de poder representar a estos grandes jugadores. Hemos traído esta copa de Sudáfrica, porque lo hemos merecido, para todos vosotros y para España entera. Muchas gracias por todo y viva España”, sentenció el capitán.

Tras los actos oficiales, llegó el momento de una celebración que comenzó en torno a las 19:30 horas. En ella, los jugadores recorrieron las calles de Madrid en un autobús descapotable para compartir con todos los aficionados un momento único que finalizó en una fiesta que se celebró en la explanada del Puente del Rey, donde llegaron alrededor de las 23:15 horas.

Sobre el escenario montado para la ocasión, los jugadores agradecieron una vez más el apoyo de la afición. “Sólo puedo decir que estoy encantado de estar aquí con todos vosotros. Hemos conseguido un sueño que teníamos desde pequeños. Es un orgullo tener estos compañeros”, comenzó Casillas. “Es impresionante este recibimiento. Gracias por vuestro apoyo. Esto es increíble”, continuó Albiol. El resto corrió a cargo de Pepe Reina, que volvió a hacer reir a todos con su particular presentación de cada uno de los integrantes de la Selección.

Más tarde, los jugadores y los miles de aficionados presentes pudieron disfrutar de las actuaciones de David Bisbal, que interpretó su canción del Mundial, y Manolo Escobar, que entonó el mítico ‘Y viva España’. En los primeros minutos del 13 de julio terminaba esta histórica celebración, que todos recordarán como el mayor acontecimiento vivido con nuestra selección.