Ni Socialista ni Obrero

{xtypo_dropcap}Y{/xtypo_dropcap}a lo dijo Javier Krahe en su canción ‘Cuervo ingenuo’, donde soltó ‘perlas’ para el PSOE como: ‘Tú mucho partido pero, ¿Es socialista, es obrero? ¿O es español solamente? Pues tampoco cien por cien’. Esa canción fue lanzada en 1986, se dice pronto. Pero así, con la tontería, han pasado ya más de veinte años y la letra de esa canción, que fue censurada en TVE por el gobierno del PSOE, parece que tiene todavía hoy plena vigencia.

Es vigente porque el ‘hombre blanco’ sigue hablando ‘con lengua de serpiente’ -Krahe dixit-, o al menos, el hombre blanco que dice responder a las siglas de un partido que cada vez tiene menos de Socialista, menos de Obrero, y también menos incluso de Español.

Un día promete que los recortes no afectarán a los recursos sociales y otro día los recortes afectan, como siempre, a quienes menos tienen. Y de ‘tocar’ los millonarios beneficios e ingresos del capital, ni hablamos: es más fácil meterle mano al bolsillo de un trabajador.

Si Zapatero, con la nueva remodelación de su gobierno, no vuelve a retomar el camino social y obrero poniéndose del lado de los trabajadores y no del capital, desmarcándose de las directrices que le marcan desde fuera los mercados, nos dejará la confirmación de algo que ya se intuye desde hace tiempo: el PSOE está ideológicamente perdido y ha renunciado a sus pilares básicos y a lograr una sociedad justa para los obreros, y además se ha situado del lado del capital.

El capital hace lo que siempre ha hecho, esto es: abusar, acaparar y desparramar sus ansias de insaciable codicia, arrasando con cualquier cosa en su camino hacia los máximos beneficios. Pero si se trata de un gobierno Socialista y Obrero, deben actuar como freno de esa codicia, y la regulación y la fiscalidad son herramientas en la mano de cualquier gobierno. Una fiscalidad que, por supuesto, no puede ser igual para todos, ya que subir los impuestos indiscriminadamente sin tener en cuenta el nivel de renta es, otra vez, una gran injusticia.

Porque no debemos olvidar que con nuestro dinero, el de todos los españoles, se rescató a la banca, a un capital codicioso -los mismos que nos metieron en la crisis-, pero ese capital ni antes ni ahora ha devuelto un sólo favor a la sociedad, de la que tanto ha sacado.

¿Será capaz el PSOE de recuperar el sentido de las palabras Socialista y Obrero en sus siglas? Ojalá, si es que quieren hacerlo y pueden, no sea demasiado tarde para recuperar a sus votantes perdidos, muchos indignados.