Aires de cambio en el País Vasco

El próximo viernes sabremos el reparto final de escaños en el Parlamento Vasco pendiente del recuento final del voto emigrante en Álava para decidir si el PSE – PSOE recupera el escaño perdido casi en el tiempo de descuento a favor de Eusko Alkartasuna (EA). Revisando la historia electoral de esta provincia parece que va a ser finalmente así, lo que sería una gran noticia para López y un serio disgusto para Rosa Díez, quien destilando euforia en la noche electoral celebraba su único escaño al considerarlo determinante para una hipotética investidura del socialista. De forma que contando con ese resultado final (PNV 30, PSE 25, PP 13 ARALAR 4, EA 1, EB – IU 1, UPyD 1 siendo 38 la mayoría absoluta) hay varias reflexiones que hacer.

Ibarretxe no conseguirá la investidura si no es con el apoyo del PSE y esto parece harto difícil si efectivamente desde Madrid han dado carta blanca al líder de los socialistas vascos, ya que éste ha afirmado que no será vice lehendakari de nadie y da la impresión de que buscará apoyos para la investidura (Basagoiti, líder del PP vasco ya se lo ha ofrecido, no sabemos a qué precio) y gobernará apoyándose en acuerdos parlamentarios puntuales negociados uno a uno, o lo que se ha dado en llamar «transversalmente» muy al estilo de Zapatero y recuperando lo que el propio Patxi López ha denominado «tradición pactista vasca».

Lo que parece inviable es un acuerdo global de legislatura (aún menos un gobierno de coalición) con el PP por varios motivos: en primer lugar, realmente sus programas electorales difieren bastante en asuntos de relevancia capital como la política lingüística, educativa y de seguridad e Interior, además del programa económico, entre otros. En segundo lugar, un acuerdo de este tipo volvería a los tiempos del frentismo entre constitucionalistas y soberanistas de las épocas de Mayor Oreja y Nicolás Redondo, y el propio López ha desestimado en campaña y en la noche electoral crear un frente para oponerse a otro. Finalmente, sería difícil entender un acuerdo de este tipo con el PP vasco mientras en el resto de España existe un enfrentamiento constante y en muchas ocasiones bajuno entre ambas formaciones, incluso en temas fundamentales de Estado, además de que probablemente generaría un ambiente irrespirable en la sociedad vasca, de nuevo partida en dos. Es curioso por otra parte el caso del PP con Basagoiti a la cabeza: la pérdida de dos escaños y miles de votos les vuelve locos de contento y orgullo. ¿En cuánto habrían tasado antes de los comicios el desplome electoral, para mostrarse así ante la opinión pública?. {xtypo_quote_right}Parece que las semanas próximas van a ser apasionantes en Euskadi{/xtypo_quote_right}

Como señalaba antes, es complicado también un acuerdo cerrado con el PNV, descolocado por esta situación novedosa tras treinta años de mayoría nacionalista. Es complicado sobre todo mientras Ibarretxe siga llevando la voz cantante en el partido, con las aportaciones de compañeros como Arzalluz en la sombra o Eguíbar en la penumbra, poniendo en duda a estas alturas la legitimidad del proceso electoral por la ilegalización de las listas afines a ETA. Tal vez con políticos del corte de Imaz o el propio Urkullu las cosas fueran diferentes Como es lógico Ibarretxe se basará en la fuerza de sus treinta diputados, resultado excepcional por otra parte, para someterse a una investidura perdida de antemano, teniendo en cuenta que el PNV no piensa sacrificar al actual lehendakari para que sucediera otra cosa.

En cuanto al resto de fuerzas parlamentarias, también encontramos novedades destacables. Respecto a Eusko Alkartasuna decir que ha sido no se sabe si definitivamente, fagocitada por el PNV, que se lleva siete de sus escaños y a su líder Unai Ziarreta siguiendo el ejemplo de Touriño en Galicia por delante. Veremos que depara el congreso extraordinario del partido convocado para Abril. Aralar, el partido independentista que rechaza la violencia ha cosechado un importante éxito aumentando de uno a cuatro sus representantes en la Cámara Vasca, escaños seguramente procedentes de parte de los votantes de los colectivos ilegalizados. No es mala noticia porque puede significar que los hasta ahora fieles seguidores de la doctrina oficial de ETA ya no obedecen ciegamente las consignas del entorno de la banda y se decantan por una opción democrática sin cejar en su empeño independentista, lo cual además de legítimo es perfectamente legal. Finalmente, EB – IU dejará de formar parte del Gobierno Vasco y tal vez deban plantearse también el futuro de Madrazo. En UpyD con la ex dirigente socialista Rosa Diez a la cabeza, habrán rebajado su euforia de la noche electoral ante la posibilidad de no ser imprescindible su aportación en el camino de Patxi López hacia el vitoriano Palacio de Ajuria Enea, lo que hubiera sido una píldora difícil de tragar tanto para Zapatero como para el propio líder de los socialistas del País Vasco.

En definitiva, desde un punto de vista político parece que las semanas próximas van a ser apasionantes en Euskadi, van a ser las semanas que pueden llevar tras treinta años de hegemonía nacionalista aires de cambio a los vascos con un hombre apellidado López a la cabeza.

David Laguillo

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David Laguillo (Torrelavega, 1975) es un periodista, escritor y fotógrafo español. Desde hace años ha publicado en medios de comunicación de ámbito nacional y local, tanto en publicaciones generalistas como especializadas. Como fotógrafo también ha ilustrado libros y artículos periodísticos. Más información en https://www.davidlaguillo.com/biografia