Álvaro Pombo anuncia que su última novela ‘La previa muerte del lugarteniente Aloof’ saldrá a la venta en noviembre

El escritor y académico de la Lengua, Álvaro Pombo, ha anunciado hoy en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander que su última novela ‘La previa muerte del lugarteniente Aloof’, una historia de aventuras “con tiros y persecuciones” en la que “no aparece Santander y no hay chicas”, saldrá a la venta el próximo mes de noviembre.

En una rueda de prensa celebrada en la UIMP con motivo de su participación en el ‘Curso artes y letras: creadores santanderinos. Álvaro Pombo, poéticas de un estilo’, en la que también intervino el decano de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid y director del seminario Dámaso López, el escritor avanzó que en su nuevo trabajo habrá un personaje, “un narratólogo emérito”, que hará una reflexión sobre “la esencia de la aventura”.

Pombo, quien explicó que ha escrito otras novelas sobre las hazañas interiores de sus personajes, reconoció que en esta ocasión quería hacer una “novela de acción” porque durante toda su vida ha sido un “firme creyente y practicante” de que ya no hay aventuras, sino “simulacros, incluso con muerte incluida”.

“Vivimos en un mundo explorado e interpretado ya”, lamentó el autor de ‘La fortuna de Matilda Turpín’ (2006) o ‘La cuadratura del círculo’ (1999), quien añadió que después de la Segunda Guerra Mundial “tenemos todos un cansancio de las aventuras, aunque nos divierte leerlas”.

Para el ganador del Premio Planeta de Novela en 2006, “estamos en un período de vuelta”, que genera una “rara sensación de laxitud, cansancio o déjà vu” y que “complican los medios que tenemos para verlo todo”. “Cuando vamos a Nueva York sabemos dónde están todas las calles y lo mismo nos pasa en sitios como Siberia”, ironizó.

Preguntado sobre la posibilidad de que la realidad virtual y real estén más cercanas, Pombo respondió que es un hecho que los autores empiezan a confundir ambas cosas, “sobre todo ahora que se puede pasar de una a otra”. De hecho, puntualizó que “los escritores siempre hemos confundido realidad virtual y real, porque hemos creído que la ficción y la realidad eran lo mismo y que había un solapamiento”.

El autor, galardonado con el Premio Nacional de Narrativa en 1997, se definió como “sedentario” porque, a su juicio, “el aventurero es viajero” y a él no le gusta viajar sólo y encuentra la logística de los desplazamientos “muy complicada”. “Aunque he escrito una novela de aventuras, no me considero aventurero”, aseveró Pombo, quien concluyó que es “un explorador del interior del mundo”.