Así lavaba, así, así…

Así lavaba, así, así...La Asociación de Vecinos de Cueto celebró ayer domingo, el “Día de las Lavanderas”, una jornada que, año tras año, rememora el duro oficio de lavar a mano, al que se dedicaban muchas vecinas de la zona.
La concejala de Turismo, Gema Igual, acompañada por otros miembros de la Corporación municipal acudió al acto, celebrado en el lavadero de Fumoril, un singular elemento del patrimonio etnográfico de la ciudad.
Igual recordó que el lavadero de Fumoril, construido en el siglo XIX, es una de las pocas edificaciones de estas características, que se conservan en Santander.
Este conjunto arquitectónico, compuesto por un abrevadero, una fuente y un amplio y luminoso lavadero, ha sido objeto de numerosas intervenciones, la última realizada en 2011 por la Escuela Taller del Ayuntamiento de Santander, que le devolvió su aspecto original.
“Los últimos trabajos realizados en el lavadero de Fumoril consistieron en la reposición de las tejas de la cubierta, en el picado de sus muros y en la restauración y pintado sus elementos metálicos”, relató la edil, quien hizo hincapié en que las distintas intervenciones de la Escuela Taller de Santander en este conjunto han hecho posible recuperar una parte del patrimonio local para explicar y transmitir a las generaciones futuras las duras condiciones de vida de sus antepasados.
El “Día de las Lavanderas” es una de las actividades organizada por la Asociación de vecinos de Cueto con motivo de las fiestas del barrio, que incluirán la celebración de un mercadillo en el Barrio de Arriba, donde también se celebrarán ollas ferroviarias y una comida solidaria, al precio de 2 euros por ración, cuya recaudación se entregará a la Parroquia de Cueto, actuaciones musicales e hinchables.