Caen a la mitad los lanzamientos por ejecuciones hipotecarias practicados de enero a marzo en Cantabria

 

  • Menos demandas por despido, menos reclamaciones de cantidad, menos ejecuciones hipotecarias y menos concursos en los juzgados cántabros durante el primer trimestre de este año

  • Todos los indicadores analizados por el CGPJ salvo uno –los procedimientos monitorios- experimentan disminuciones respecto al mismo periodo de 2017

Caen a la mitad los lanzamientos por ejecuciones hipotecarias practicados de enero a marzo en Cantabria
Caen a la mitad los lanzamientos por ejecuciones hipotecarias practicados de enero a marzo en Cantabria

Los lanzamientos practicados en Cantabria durante el primer trimestre de este año debidos al impago de un préstamo hipotecario cayeron a la mitad respecto al mismo periodo de 2017.

También disminuyeron las demandas por despido –un 15,7% menos-, las reclamaciones de cantidad en el seno de una relación laboral –un 8,3% menos- y los procedimientos de ejecución hipotecaria –un 14,8% menos.

Del mismo modo, fueron menos tanto los concursos de acreedores presentados en el Juzgado de lo Mercantil –relativos a empresas- como los que llegaron a los Juzgados de Primera Instancia –que afectan a personas físicas.

En uno y otro caso, estos procedimientos disminuyeron de enero a marzo un 23,8% y un 23,1% respectivamente respecto al mismo periodo de un año antes.

Así se desprende del Informe sobre los Efectos de la Crisis en los órganos Judiciales que trimestralmente elabora el Servicio de Estadística del Consejo General del Poder Judicial y que hoy ha sido difundido con datos de enero a marzo de 2018.

De todos los indicadores analizados por el CGPJ sólo uno experimenta en Cantabria un incremento respecto al mismo periodo del pasado año: el que tiene que ver con los procedimientos monitorios –aquellos en los que se reclaman deudas dinerarias líquidas, determinadas, vencidas y exigibles, como, por ejemplo, gastos comunes de comunidades de propietarios-, que aumentaron un 8,3%.

Ejecuciones hipotecarias y lanzamientos

En el primer trimestre de 2018 se presentaron 69 procedimientos de ejecución hipotecaria ante los juzgados de primera instancia de Cantabria, doce menos que en el mismo periodo de un año antes, lo que supone una disminución del 14,8%, una caída menor que la experimentada por la media nacional, del 34,1%.

Por su parte, los lanzamientos practicados disminuyeron un 33,2%, al pasar de 211 en 2017 a 141 en 2018.

A nivel nacional también fueron menos los lanzamientos, si bien la caída es más discreta, del 6,7%. Y es que Cantabria es la segunda comunidad autónoma donde más bajan los lanzamientos en el primer trimestre, sólo por detrás de Galicia, que experimenta una bajada del 55,7%.

De esos 141 lanzamientos practicados, 28 respondieron a ejecuciones hipotecarias, 102 a impagos de un alquiler y 11 a otros motivos.

Unos y otros son menos que los registrados en el mismo periodo de un año antes. Los debidos al impago de una hipoteca disminuyeron un 50,9%, convirtiéndose Cantabria en la tercera región de entre las que mayores caídas experimentan, sólo por detrás de Galicia (56,6%) y Navarra (55,6%). La media nacional también refleja una caída de los lanzamientos por ejecuciones hipotecarias, del 20,2%.

Por su parte, los 102 lanzamientos debidos al impago de un alquiler suponen una disminución del 27,7% respecto al primer trimestre de 2017, lo que contrasta con la media nacional, que sí experimenta un ligero incremento, del 1,1%.

De nuevo, Cantabria se encuentra en el tercer lugar de entre las comunidades autónomas con mayor descenso en el número de ejecuciones hipotecarias debidas al impago del alquiler: por detrás de Galicia (-55%) y Murcia (-34,6%).

Menos concursos

El informe analiza distintos indicadores sobre el efecto de la crisis en los órganos judiciales. De ellos, estudia el movimiento de asuntos concursales, tanto los presentados en el Juzgado de lo Mercantil de Santander, que responden a empresas, como los que se registran en los juzgados de primera instancia de la región, que son los que se refieren a particulares.

Durante el primer trimestre de 2018 se presentaron un total de 20 concursos -16 de empresas y cuatro de particulares-, lo que supone un descenso de algo más del 23% en ambos casos.

A nivel nacional, sin embargo, ambos indicadores aumentaron: un 4,5% en el caso de los procedimientos concursales presentados relativos a empresas y un 11,8% los que tenían que ver con particulares.

Por otro lado, los concursos declarados en el periodo por el Juzgado de lo Mercantil de Santander fueron siete, menos de la mitad que un año antes -un 53,3% menos- cuando se declararon quince. A nivel nacional, también fueron menos los concursos declarados –un 4,5% menos.

De enero a marzo de este año fueron declarados concluidos seis concursos, cuatro más que un año antes; dos entraron en fase de convenio -cinco menos que en 2017-, y doce en fase de liquidación -también cinco menos que en el mismo periodo del año anterior.

Además, se presentaron en el Juzgado de lo Mercantil tres expedientes de regulación de empleo de empresas concursadas, uno menos que un año antes.

Menos despidos y reclamaciones de cantidad

La incidencia de la situación económica también se evalúa en el movimiento de asuntos de los juzgados de lo social o laborales, donde se presentan tanto las demandas de despido como las demandas en las que los trabajadores reclaman el pago de una cantidad por parte de sus empleadores.

En el primer trimestre de 2018, los seis juzgados de lo social de Santander registraron un total de 247 demandas por despido, un 15,7% menos que las que se presentaron un año antes.

La media nacional sí registró un ligero aumento, del 1,6%, y es que Cantabria se convierte en la segunda comunidad autónoma donde más cayeron este tipo de demandas, sólo por detrás de Asturias, donde la disminución de estos procedimientos fue del 23,1%.

Las reclamaciones de cantidad, por su parte, fueron 499 frente a las 544 de un año antes, lo que también supone un decremento del 8,3%, muy similar al de la media nacional, del 7,8%.

Finalmente, los procedimientos monitorios, que se presentan en los juzgados de primera instancia y son aquellos en los que se reclaman deudas dinerarias líquidas, determinadas, vencidas y exigibles, como, por ejemplo, gastos comunes de comunidades de propietarios, ascendieron a 2.059, frente a los 1.902 de un año antes.

Este indicador sufrió, por tanto, un aumento del 8,3%, inferior al registrado a nivel nacional, donde la media creció un 11,6%.