Opinión / Tribuna libre

Callejeros: destino, España

Manuel Haro Alcalde
Por Manuel Haro Alcalde
Manuel Haro Alcalde{xtypo_dropcap}H{/xtypo_dropcap}ace tiempo. Mucho tiempo que sueño con un titular:  PP-PSOE: PACTO DE ESTADO. Pero solo es un sueño. De momento, aunque, a la vista de cómo están las cosas, no veo salida alguna con un mínimo de optimismo.
Los que estaban, porque lo dejaron de aquella manera. Los que vienen, porque no salen del atolladero. El “tú más”, no desaparece de las diabólicas mentes de políticos agotados y aburridos, que no salen de sus
cruces de acusaciones, mientras los de siempre, los de a pié, seguimos pagando los platos rotos.
No hacen más que poner ejemplos de “chapuzas nacionales”, para dar paso a réplicas de mayor enjundia. Si una comunidad está metida hasta las cejas, aparece otra más. Y entre si son galgos o son podencos, va transcurriendo
el tiempo.
Protesta por un colegio que corta la calefacción después de cuatro horas.

Réplica, porque hay seis que no la ponen. ¡Venga, ya vale, ya está bien! Y para solucionar todo esto, el recurso del pataleo: la calle. La foto-fija de los de siempre, manipulados por… ¡qué más da, si lo sabemos todo!.
Una política de callejeros con destino a España. Pero no para ayudar, sino para destruir. ¿Es que con la violencia, el folklorismo de pancarta y bandera republicana se consigue algo? ¡Qué fácil es tirarse al suelo, megáfono en ristre, cuando la negociación y el diálogo sería la vía más democrática! Pero… ¡ah, la democracia, pardiez, la democracia!.
Mientras tanto, cada día asistimos a recortes, recortes y más recortes. Y a hurgar en las comunidades autónomas, auténticas simas de gasto incontrolado, pero ¿no nos habíamos dado cuenta hasta ahora? Fijémonos: ¡17 estados en un Estado!. Presidentes, vices, directores, secretarios/as, asesores, coches oficiales, viajes, hoteles, comidas… mini-embajadas…!. ¿Cuánto  podía durar todo esto? Viviendo como hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, era cuestión de tiempo que iba a explotar.

Luego, la llamada “burbuja” inmobiliaria. La indolencia de los  bancos…¿quién le pone el “cascabel al gato” a éstos?. Ellos, recibiendo ayudas, pero, ¿dónde están las suyas en forma de préstamos, créditos?
Reuniones presidenciales, congresos… ¿es barato, todo eso? Y los políticos, ¿dan credibilidad, cuando ellos andan dándose codazos?. ¿Qué pasa con el PSC-PSOE, roto en pedazos a nivel cántabro, con miradas de reojo para ver quién quita a quién, para ponerse?
¡Vaya panorama!.

Por eso estoy cada vez más convencido de que una solución a medio-largo plazo, pasaría por un pacto de estado entre los dos grandes partidos, para lo que deberían aparcar críticas y acusaciones innecesarias, a la hora de aportar ideas conjuntas. Luego, en unas elecciones, el que más pueda, que más dé. Gato blanco, gato negro. Lo que hace falta es que cace ratones.

 

 

You may also like

Comments are closed.