CIAE denuncia que Deliveroo es otro ‘fraude’ más de la mal llamada “economía colaborativa”

CIAE denuncia a Deliveroo como otro 'fraude' más de la mal llamada "economía colaborativa"
CIAE denuncia a Deliveroo como otro ‘fraude’ más de la mal llamada “economía colaborativa”

La Confederación Intersectorial de Autónomos del Estado Español (CIAE) ha mostrado su apoyo a la huelga de los repartidores de Deliveroo que reclaman una mejoras laborales ‘decentes y adecuadas’ al siglo que vivimos.

Según CIAE, a las ‘nefastas’ actuaciones en la economía real de Uber, Cabify, Blablacar, Airbnb…, se une ahora Deliveroo (aplicación o plataforma que media entre restaurantes y clientes). “Esta es otra de las empresas pertenecientes a la mal llamada “economía colaborativa” que tiene repartidores a su cargo como
falsos autónomos”, apunta CIAE.

CIAE denuncia, una vez más, a estas empresas como ‘modelos de la distorsión del mercado’, que no siguen los
mismos criterios de fiscalidad y de Seguridad Social a que están obligados los autónomos y las empresas del sector que ellos ocupan, creándose una ‘flagrante situación de competencia desleal’. ‘Este fraude evidente es equiparable al que en el fondo realiza la gigantesca economía sumergida’, sentencia CIAE.

CIAE considera que no se puede seguir mirando para otro lado mientras el mercado se deteriora con el aterrizaje masivo de esa mal llamada “economía colaborativa”, que a juicio de este colectivo de autónomos hasta se han apropiado de un nombre ‘que por sus hechos no les corresponde utilizar’, con sus actos demuestran que, en lugar de
colaboración, ‘han llegado para extender la precariedad y funcione en el mercado la ley de la selva’.

CIAE exige de los legisladores que actúen con celeridad para que este estado de cosas se regule con leyes que sean ‘cumplidas a rajatabla, sin medias tintas, tal como la Hacienda opera con el resto de los ciudadanos’. CIAE exige
un control por medio de inspecciones adecuadas para que Deliveroo, y las otras “economías colaborativas”, no se amparen ‘en las deficiencias y resquicios de normativas laxas, que carecen de concreción, para poner patas
arriba las leyes del mercado’.