Concedida licencia a la Zona Franca de Santander para acondicionar una nave industrial en el polígono de Parayas

  • El proyecto, que cuenta con un presupuesto de 475.000 euros, incluye las obras de mejora interior de esta edificación destinada al almacenaje de productos metálicos y las labores de conservación de los cerramientos

  • César Díaz destaca el trabajo que está realizando el Ayuntamiento para continuar con la tramitación de expedientes que permita acelerar la actividad económica y la generación de empleo que conlleva el sector de la construcción en Santander

El Ayuntamiento de Santander ha concedido licencia a la Zona Franca de Santander para el acondicionamiento de una nave destinada al almacenaje de productos metálicos en el polígono de Parayas, un proyecto que según ha anunciado el concejal de Fomento, César Díaz, cuenta con un presupuesto de 474.476 euros.

El responsable municipal ha destacado el trabajo que está realizando estos días el Ayuntamiento de Santander para continuar con la tramitación de expedientes que permita acelerar la actividad económica y la generación de empleo que conlleva el sector de la construcción en Santander y ha agradecido el trabajo y esfuerzo de los técnicos.

“En este caso, se trata de una iniciativa de la Zona Franca de Santander, en cuyo consorcio se encuentra representado el Ayuntamiento, con quien mantenemos una estrecha colaboración para acelerar todo lo posible los trámites municipales y llevar a cabo esta importante inversión”, ha señalado Díaz.

Según ha detallado, el proyecto define las obras de acondicionamiento de esta nave industrial ya existente, en la que se pretende realizar el almacenamiento de alambrón.

La nave, ha explicado, fue construida en 1968 en terrenos del Puerto de Santander y a lo largo de los años ha albergado diferentes usos, estando ligada a las actividades portuarias.

Se trata de una nave diáfana, de una sola planta, en la que a día de hoy es necesario llevar a cabo este proyecto de conservación y adecuación, ya que no está dotada de las instalaciones, cerramientos y acabados necesarios y muestran el deterioro propio del uso y paso del tiempo.

Rodeada de instalaciones de la misma tipología, se encuentra en una parcela en forma de ‘L’, de aproximadamente 100×32 metros, donde existían varias edificaciones que en parte han sido demolidas.

Esta nave industrial tiene una superficie construida en planta de 2.953 m2, con una altura mínima de 7,30 metros y de 10,40 metros en la cumbrera. La estructura está formada por pórticos de soportes y vigas metálicas, sobre los que se apoyan viguetas que soportan una cobertura de fibrocemento y paneles traslúcidos.

Las obras previstas en el proyecto, ha explicado Díaz, incluirán la sustitución del material de cubierta de fibrocemento y paneles traslúcidos por uno de chapa de aluminio prelacada con interior de aislamiento y se sustituirán también los pesebrones en las zonas dañadas.

Por otro lado, en la fachada se repararán puntos en los que la fábrica tiene pequeñas roturas, agrietamientos o abombamientos respecto al plano vertical, se cambiará la puerta de acceso y se habilitará una puerta peatonal.

En el interior, se creará un área de servicios que incluirá oficinas, vestuarios y aseos y se dotará a las instalaciones de electricidad, abastecimiento, saneamiento, ventilación y protección contra incendios necesarias.

Díaz ha remarcado la importancia de estas inversiones privadas para la economía de la ciudad y ha asegurado que se trata de un proyecto que contribuirá también a la modernización de las instalaciones que dan servicio al puerto.