Desestimada la querella de un simpatizante de Manos Limpias contra una periodista que reveló su filiación política

  • El juez no encuentra indicios de delito en la información publicada y añade que la periodista de El Diario Montañés cumplió con su obligación de revelar lo que objetivamente es noticioso

Desestimada la querella de un simpatizante de Manos Limpias contra una periodista que reveló su filiación política
Desestimada la querella de un simpatizante de Manos Limpias contra una periodista que reveló su filiación política

El titular del Juzgado de Instrucción nº 4 de Santander ha desestimado la querella presentada por un simpatizante del falso sindicato Manos Limpias, cuya cúpula nacional fue recientemente encarcelada por presuntas extorsiones, contra una periodista que reveló en una información publicada el 21 de abril su filiación política.

En un auto notificado hoy, el magistrado admite a trámite la querella por un delito de revelación de secretos para, a continuación, desestimarla “por no ser los hechos constitutivos de delito alguno”.

Asimismo, decide inadmitir la querella por un presunto delito de injurias, ya que el querellante no ha justificado que se haya celebrado, o al menos lo haya intentado, el preceptivo acto de conciliación previo.

Además de no encontrar indicios de delito en la información publicada, el juez subraya que a la periodista le ampara el derecho a la información.

“Este tipo de revelaciones, como la de los sumarios judiciales, pese a que puedan perjudicar la intimidad o el honor de las personas, no justifican la reacción penal frente al periodista, quien cumple con su obligación al revelar lo que está oculto y resulta objetivamente noticioso”, señala el juez.

Prestó fianza para que Manos Limpias ejerciera acción popular

La información objeto de la querella señalaba que el querellante, un militante del Partido Popular, delegado del Sindicato Manos Limpias en Cantabria, fue quien encargó a un letrado la acción popular y quien pagó parte de la fianza exigida por el juez para permitir a Manos Limpias estar en el proceso del conocido como ‘caso Racing’ contra los exconsejeros Angel Agudo y Javier López Marcano.

Según el querellante, tal información divulgaba un dato protegido, como es su filiación política, afirmaba una conexión entre el PP y Manos Limpias, y divulgaba un dato “personal e intrascendente” como es el hecho de que hubiera pagado parte de la fianza impuesta por el juez a la organización.

Sin embargo, el magistrado considera que en la información no se cometió infracción penal. Según explica, el delito de revelación de secretos exige apoderarse, utilizar o modificar en perjuicio de tercero datos reservados de carácter personal registrados en un archivo.

Pues bien, en este caso, en lo que atañe a su relación con Manos Limpias, el querellante no es afiliado, sino simpatizante, por lo que “sus datos difícilmente han podido ser registrado en un fichero de la entidad”.

En cuanto a su pertenencia al Partido Popular, el auto señala que no se ha justificado que la información que divulga la periodista la haya obtenido como consecuencia de una filtración de los datos por parte del encargado del fichero del Partido Popular.

“De hecho, la querella, para tener algún fundamento sólido y de existir indicios suficientes, debería haber sido dirigida frente al responsable del PP que llevara tal fichero, no frente a la periodista supuestamente beneficiada por la filtración”, señala el juez.

Derecho a la información

Y añade que además de las razones esgrimidas, “concurre otra razón aún más importante”, como es “la necesaria protección que el derecho a la información debe tener en toda sociedad democrática”.

En este sentido, el magistrado destaca que la periodista informó de un hecho “ciertamente noticioso que podría vincular al Partido Popular de Cantabria con el Sindicato Manos Limpias, circunstancia que agiganta su relevancia desde que el máximo responsable del citado sindicato está en prisión preventiva”.

Añade que ese hecho, “conforme a los cánones de la veracidad exigibles, no parece que esté huérfano de una previa corroboración, pues el querellante no es afiliado pero sí simpatizante del mencionado sindicato y, como reconoce en su escrito, fue una de las personas que puso la fianza para perseguir judicialmente, entre otros, a personas de otras formaciones políticas”.

Y junto a ello, subraya el auto que “la noticia se publica por una profesional en un medio de difusión de referencia en Cantabria, por lo que la libertad de expresión alcanza su máximo nivel”.

Por tanto, considera el juez que la periodista “cumple con su obligación al revelar lo que está oculta y resulta objetivamente noticioso”. “Otra cosa son las personas que, debiendo en razón de su cargo custodiar esa información sensible conculcan su deber de reserva, opuesto al deber del periodista de comunicar información, y ceden la información al periódico”, apostilla.