El Racing, a cinco puntos del descenso

{xtypo_sticky}1.- Racing de Santander: Toño; Pinillos, Oriol, Marcano, Sepsi (Luccin, min 55); Valera, Colsa (Edu Bedia, min 67), Lacen, Serrano; Toni Moral y Pereira (Berrocal, min 91). 1.- Osasuna: Roberto; Azpilicueta, Flaño, Cruchaga, Monreal; Juanfran, Puñal (Vadocz, min 90), Nekounan, Plasil; Masoud (Portillo, min 61) y Pandiani (Hidalgo, min 87). Goles: 1-0, min 13. Serrano. 1-1, min 45. Pandiani.{/xtypo_sticky}

Los modestos no se pueden permitir no contar con sus mejores jugadores, y en Sardinero lo hemos comprobado, sobre todo con las ausencias del decisivo Zigic y el referente Munitis, además de Tchité y Garay. De salida, Toni Moral y Pereira como delanteros parecían entenderse bien y a la primera ocasión de Plasil respondía Marcano con un buen remate de cabeza muy bien despejado por el meta osasunista Roberto. Y en una combinación entre Moral y Serrano, este último marcaba de fuerte disparo su segundo gol de la temporada. Y la cosa pudo ir aun mejor si Iturralde (que alguien le aclare a este tipo que es aún peor árbitro de lo que él mismo cree) hubiese señalado un clamoroso penalti sobre Pereira, o si este último tras revolverse bien en el área hubiese hecho algo diferente a lo que va siendo habitual: errar en el último momento. Menos mal que es joven y tiene tiempo para aprender.
Y por si no nos quedaba claro quien es Iturralde, tras desautorizar chulescamente a uno de sus propios jueces de línea, se inventa un saque de banda con el tiempo cumplido que propiciaría el remate de cabeza de Pandiani que significó el gol para los navarros. Decir que Pandiani estaba desmarcado es quedarse muy corto, le hubiese dado tiempo a instalar una cafetería en el área cántabra, con su terraza y todo.
Tras el descanso, llegó una de esas decisiones que nadie capta pero que a los entrenadores a veces les encanta, diseñar una jugada de ajedrez en un deporte tan sencillo como el fútbol. Pocas veces con un solo cambio se mueven tantos jugadores de posición, atención al lío: da entrada a Luccin por Sepsi y coloca a Colsa de media punta, a Toni Moral por banda derecha, a Valera de lateral derecho y a Pinillos de lateral izquierdo (Cristian Fernández debe estar haciéndose cruces). Nadie duda a estas alturas de la profesionalidad y honradez de Pinillos, de su capacidad de sacrificio y de hacer piña, pero en el lateral izquierdo queda totalmente vendido, y por ahí Osasuna creaba peligro. Los racinguistas estaban descolocados, imprecisos y cada vez más nerviosos. Bedia sustituyó a un apagado Colsa y de sus botas nació un maravilloso pase a la espalda de la defensa que Moral no supo resolver. Lacen lo intentó sin fortuna desde lejos y de ahí al final sólo pases erróneos, juego trabado y poco fútbol.
Y con el tiempo cumplido (minuto 91) Muñiz nos regaló a los pocos que quedábamos en ese momento en el campo la anécdota más desagradable de los últimos días: cambiaba a Pereira por el jugador del filial Berrocal ante la pitada del primero incrédulo y luego enfadado graderío.
De forma que los cántabros, esperemos que con casi todos sus efectivos, viajan la semana que viene a Riazor con cinco puntos de ventaja sobre el abismo, con la necesidad de puntuar para que no empiece a cundir el nerviosismo, que en esto del fútbol ya sabemos que es lo peor que le puede pasar a un club.

David Laguillo

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David Laguillo (Torrelavega, 1975) es un periodista, escritor y fotógrafo español. Desde hace años ha publicado en medios de comunicación de ámbito nacional y local, tanto en publicaciones generalistas como especializadas. Como fotógrafo también ha ilustrado libros y artículos periodísticos. Más información en https://www.davidlaguillo.com/biografia