‘Escrache’ a la Democracia

Desde hace tiempo da la sensación de que los partidos -los grandes partidos- le están haciendo un ‘escrache’ a la Democracia. PP y PSOE, juntitos pero no revueltos, de la mano pero sin besarse, han creado sólidos muros alrededor de la Democracia, para ponerla, curiosamente, a salvaguarda de la población.

Los grandes partidos, los dos grandes adalides del bipartidismo, han creado férreas estructuras electorales, en forma de leyes, que cercenan la posibilidad de una tercera opción. Así, de esta forma, el bipartidismo queda perpetuado. Ahora te toca a ti, luego me toca a mí. Y así se van turnando, sin dejar espacio a otras opciones. Y se niegan a cambiar esas leyes y normas electorales, que darían entrada a otras opciones.

No es legítimo. Por mucho que sea legal, por mucho que ambas formaciones pretendidamente mayoritarias -hay que recordar que las otras opciones juntas suman muchos más votos que PP y PSOE- aunque hayan conseguido la representación -gracias a un sistema electoral que ellos mismos controlan- no es moralmente legítimo. La gente, el votante, algún día reclamará lo que le pertenece, esto es, la verdadera Democracia.