La extracción de gas mediante fractura hidráulica podría contaminar el agua de bebida que se consume en Santander

 

  • En Cantabria se han autorizado cinco permisos de investigación de hidrocarburos (gas natural). Uno de ellos en una parcela de 87.780 hectáreas, denominada ‘Bezana’ que ocupa el pantano del Ebro y toda su área circundante
  • Para realizar el ‘fracking’ se precisan miles de litros de agua potable, que se mezclan con arena y con sustancias químicas. Varias de estas sustancias son cancerígenas y algunas son radioactivas
  • Ninguna depuradora es capaz de limpiar completamente el agua afectada por esta técnica de extracción de gas
  • Santander (Bahía) se abastece en buena medida de depósitos en la zona de Santiurde de Toranzo

 

 

 

Extracción de gas mediante "fracking" / Foto: FotoliaPRIMICIA El agua que miles de santanderinos consumen en sus casas también corre peligro de verse contaminado por la técnica de extracción de gas conocida como fractura hidráulica (“fracking”), una polémica práctica prohibida en varios países, como Francia entre otros, y en algunos estados norteamericanos, tras comprobarse que, mediante filtración, el agua de las zonas cercanas podría contaminarse con metano y otras sustancias peligrosas.

 

La contaminación de las aguas subterráneas puede llegar hasta los hogares

 

Expertos ya han dado la voz de alarma sobre estas prospecciones que se llevarán a cabo en Cantabria, y han recordado también las conclusiones del estudio del Parlamento Europeo ‘Repercusiones de la extracción de gas y petróleo de esquisto en el medio ambiente y la salud humana’, de junio de 2011, emitido a petición de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria.

Este informe de la UE reconoce que los fluidos para la fractura contienen sustancias peligrosas, y el flujo que se obtiene después de la fractura contiene además ‘metales pesados y materiales radiactivos’ procedentes del yacimiento.

El suministro doméstico de agua en Santander podría verse contaminado

En Estados Unidos, la Agencia de Medio Ambiente (EPA), emitió un informe en fecha 11 de noviembre de 2011, en el que pone de manifiesto las evidencias científicas de que la contaminación de las aguas subterráneas está asociada a la fractura hidráulica. El informe determina que la aparición de contaminantes en el agua de la zona centro del estado de Wyoming es originada por la perforación de pozos para la extracción de gas mediante fracturación hidráulica.

Ninguna depuradora actual está capacitada para sanear estas aguas contaminadas a causa del ‘fracking’

En este sentido, una fuente cercana al caso que ha preferido permanecer en el anonimato, ha confirmado a CANTABRIA DIARIO que el suministro doméstico de agua de buena parte de la ciudad de Santander podría verse afectado, ya que la capital cántabra se nutre de agua de los depósitos de Santiurde de Toranzo, que abastece a la bahía.

Precisamente, esta zona que surte a Santander especialmente en época de sequía es una de las afectadas por el permiso denominado “Luena”, que fue rechazado recientemente por el Ayuntamiento de Villacarriedo. En esta moción, aprobada por unanimidad, el consistorio de Villacarriedo manifestó su rechazo y disconformidad con esta autorización concedida a Repsol Investigaciones Petrolíferas, S.A., y también solicitan al gobierno de España que revoque este permiso.

En Cantabria, el Estado ha autorizado un permiso de investigación de hidrocarburos en una parcela de 87.780 hectáreas, denominada ‘Bezana’ que ocupa el pantano del Ebro y toda su área circundante. El agua se trasvasa a las cuencas del Besaya y del Pas (llegando a Santander) en verano y, además, se emplea en el regadío de tierras de cultivo en La Rioja, Navarra y Aragón. De aquí que el peligro no sea sólo de contaminar el agua de consumo, sino también el de las tierras de cultivo”, han afirmado integrantes de la Plataforma contra la Fractura Hidráulica.

El permiso de Luena se emplaza encima de las cuencas del Pas y del Besaya, y el de Bigüenzo, en Valderredible (extremo sur de Cantabria)”.

Los expertos recuerdan que los riesgos para la salud humana del fracking o fractura hidráulica han llevado a estados como Francia, Holanda, Sudáfrica, India, Québec (Canadá), Maryland y Nueva York (Estados Unidos) a prohibir esta técnica minera dentro de sus territorios.

Además, en el caso del agua de consumo en Santander, se da la circunstancia de que ninguna depuradora actual está capacitada para sanear el agua que pudiera haber sido contaminada mediante filtración por gases como el metano y metales pesados y radioactivos, lo que podría llegar a originar que el agua del grifo fuera no apta para el consumo humano.