La Guardia Civil esclarece dos “palancazos” en trenes para realizar grafitis

-En Quijas causó una avería al tren, teniendo que fletarse un autobús para trasladar a los pasajeros.

-En otra operación se detiene a dos varones por realizar grafitis a trenes en Bárcena de Pie de Concha y El Astillero.

19 de febrero de 2021. La Guardia Civil de Cantabria, en dos operaciones contra los daños en trenes por la realización de grafitis, ha procedido a la detención de un menor de edad y a investigar a otro, como presuntos autores de delitos de desórdenes públicos, al realizar “palancazos” para detener las unidades ferroviarias, así como de daños, por realizar grafitis en los trenes.

También se detuvo a dos varones de 20 y 24 años y vecinos de Santander, como presuntos autores de daños a trenes, valorados en unos 6.000 euros, por la realización de grafitis en los mismos.

A primeros de enero de este año, la Guardia Civil fue informada de que en Quijas se había accionado el freno de emergencia de un tren, bajándose dos jóvenes que realizaron grafitis en los vagones. Esta acción en el argot de los grafiteros se denomina “palancazo”.

Como consecuencia de haber accionado el citado freno de emergencias, el tren sufrió una avería, generando gran alarma entre los viajeros, teniendo que fletar RENFE un autobús y un taxi para trasladar a los pasajeros.

En Cantabria no es habitual que los grafiteros utilicen el método del “palancazo”, lo que unido a la baja calidad de los dibujos, hizo sospechar a los agentes encargados de la investigación, que los autores eran muy jóvenes y que se estaban iniciando.

Sospechosos en Mogro

Por parte de la Guardia Civil se intensificaron las vigilancias en estaciones o lugares susceptibles de hacer grafitis a trenes. De esta forma, a finales de enero, se sorprendió a dos menores, de 17 años de edad, haciendo un grafiti en la pared de la estación de Mogro. Por estos hechos los agentes instruyeron informe-denuncia.

Por el tipo de grafiti que estaban realizando, se sospechó que estos dos menores podían ser los autores del “palancazo”, encontrando diferentes evidencias en otros dibujos o firmas estampados en mobiliario urbano, presuntamente hechos por los reseñados.

“Palancazo” en Cazoña-Santander

Mientras se realizaba la investigación, por parte de RENFE se informó que en diciembre se había producido otro “palancazo” en el apeadero de Cazoña-Santander.

De los grafitis realizados, y el modus operandi, indicaron la presunta autoría a los mismos menores ya sospechosos, siendo finalmente uno de ellos detenido y el otra investigado, en el presente mes de febrero.

Unos 6.000 euros en daños

En otra investigación, por la denuncia de dos delitos de daños a trenes mediante grafitis, cometidos en las estaciones de Bárcena de Pie de Concha y en El Astillero, el 18 de junio de 2020, hizo sospechar a los agentes que los autores eran las mismas personas, ya que en ambos casos coincidían los “tags” (firmas). Los daños fueron valorados en unos 6.000 euros

Tras las primeras indagaciones y gracias a la colaboración ciudadana, se pudo determinar que un varón de 20 años y vecino de Santander, era uno de los participantes, procediéndose a su detención una semana después de los hechos denunciados.

La investigación continuó para averiguar la identidad de otro participante, consiguiendo diferentes rasgos físicos del mismo, coincidentes con un varón que ya había sido detenido por la Guardia Civil, por hechos similares en Cantabria y Asturias.

Esta información sirvió para comparar grafitis que había realizado esta persona con anterioridad, con los practicados en los trenes que se estaban investigando, encontrando coincidencias, lo que unido a otras pruebas conseguidas, permitió su detención en enero de este año.

Ambas operaciones fueron realizadas por componentes del Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Torrelavega. En el año 2019, la Guardia Civil de Cantabria ya destapó a un grupo delictivo por realizar grafitis en más de 2.000 unidades de ferrocarriles, tanto en España (Cantabria, Asturias, Burgos, País Vasco, Valencia, Madrid, Islas Baleares), como en otros países de Europa (Italia, Alemania, Rumanía, Portugal, Holanda, Francia y Suecia).

Se estimó que el perjuicio económico para empresas y el erario público, en aquella ocasión, superaron los 6.000.000 de euros.

La operación se saldó con cuatro detenidos, tres hombres y una mujer con edades comprendidas entre los 26 y 28 años de edad. Dos de los detenidos residían en Burgos, otro en Bizkaia y el cuarto en Toledo.