La moral acuchillada

España tiene la moral acuchillada, rota en jirones, desnuda en la noche triste, masticada por las ratas, supurando pus, desangrada y decadente. Las cuchillas en una valla son mucho más que un acto ruin y despreciable, son un reflejo más de la decadencia moral a la que está llegando España, en todos sus estamentos.
En la indigna historia de esa mancillada moral española tenemos tristes episodios en los que la corrupción queda sin castigo porque hacemos la vista gorda, o por interés, o porque nunca pasa nada porque “esto es España”. La moral, dolorida, apaleada y corneada, camina triste y sola por nuestras calles y, a todo aquel que se comporta como hay que ser cumpliendo criterios morales, lo señalamos con el dedo como si fuera un pringado…como si no fuera un “listo” como los demás.
España y su acuchillada moral (secuestrada por gorrinos) se revuelcan como en una cochiquera, en la que los gorrinos sin moral se rascan la espalda unos a otros. Se tapan y se ayudan a seguir revolcándose en su fango amoral.
España es el reflejo deforme de un espejo abyecto donde se reflejan las cuchillas de la ruindad. Y la Fiscalía pedía 7 años de cárcel a una pianista por molestar con el ruido. Y Fabra condenado a tan solo 4 años, con lo que casi seguro no pisará la cárcel. Y los ERES de Andalucía. Y Bárcenas. Y larga vida a nuestra moral acuchillada en una reyerta, escupida, apaleada por seis agentes de la ley y herida de muerte…