La Policía Nacional detiene a los presuntos responsables de una estafa masiva a empresarios españoles

Cobraban importantes sumas de dinero en concepto de pólizas de seguro y comisiones para conceder créditos que finalmente no se materializaban

 

Agentes de la Policía Nacional han detenido a cinco personas como presuntas responsables de una estafa masiva de la que han podido ser víctimas más de 80 empresarios españoles. Los arrestados formaban parte de un grupo organizado que ofertaba préstamos millonarios en condiciones muy ventajosas a empresas con dificultades económicas. Cobraban importantes sumas de dinero en concepto de pólizas de seguro y comisiones de créditos que nunca llegaban a materializarse. Los investigadores estiman en cinco millones de euros el importe estafado.

Préstamos millonarios en condiciones muy ventajosas

La operación comenzó tras varias denuncias formuladas por empresarios españoles que presuntamente habían sido estafados. Habían formalizado préstamos en condiciones muy ventajosas con un grupo de personas que actuaba en representación de un banco domiciliado en una isla del Pacífico, por importes que oscilaban entre los 10 y 20 millones de euros.

Una vez que las víctimas acordaban la solicitud del crédito y tras presentar un plan de viabilidad de la empresa que iba a figurar como prestataria, firmaban compromisos con diversos agentes colaboradores, representantes de la entidad bancaria. Para aprobar la operación, les instaban a pagar a partir de 10.000 euros en diferentes conceptos, pólizas de seguros y comisiones, para poder disponer de las cantidades pactadas en el plazo de un mes.

Lujosa puesta en escena para un engaño continuado

Transcurrido el plazo fijado para recibir el importe del préstamo, los perjudicados comprobaban que no habían recibido las transferencias acordadas, que supuestamente se encontraban depositadas en el Banco de España. Cuando reclamaban las cantidades solicitadas, la organización les convocaba a diferentes reuniones en hoteles emblemáticos de diversas capitales de provincia españolas o del extranjero (Barcelona, Valencia, Bulgaria, Panamá o las Islas Tórtolas), presentándose como importantes directivos de entidades bancarias, aparentando poseer un altísimo poder adquisitivo -vestuario de primeras firmas, joyas de elevado valor, vehículos de gama alta y haciéndose acompañar por guardaespaldas-, en las que se les daban diferentes excusas relacionadas con la problemática que suponía realizar transferencias de tanta cuantía.

Para dilatar el proceso entregaban a los prestatarios cheques bancarios supuestamente emitidos por una entidad bancaria que tampoco pudieron hacer efectivos ante la ausencia de documentos que los validaran (datos referidos a la entidad emisora, falta de identificación de los oficiales bancarios que avalaran las cuantías, códigos Swift, etc.,). Los investigadores han constatado que los cheques eran falsos y que la entidad que los emitía no era una financiera y no tenía licencia.

Finalmente, para continuar con el engaño, se indicaba a los empresarios que los préstamos iban a ser concedidos a través de otra compañía. Para darle credibilidad, aparecía en escena un supuesto representante de la nueva entidad emisora del crédito, miembro también de la organización, que solicitaba nuevas cantidades relacionadas con la financiación, que una vez satisfechas por las víctimas, tampoco suponían el ingreso del préstamo solicitado.

Detenciones en Barcelona, Madrid, Valencia y Granada

Las investigaciones condujeron a los agentes hasta dos individuos de nacionalidad italiana residentes en Barcelona que actuaban como representantes de la entidad que concedía los préstamos en primera instancia. Ambos fueron detenidos como presuntos autores de delitos de estafa y falsedad documental. Posteriormente y de forma simultánea, fueron arrestados en las ciudades de Madrid, Valencia y Granada el resto de los miembros de la organización.

A uno de los detenidos se le intervinieron en el momento de su detención 5.380 euros, un reloj de oro, un brazalete de oro, un vehículo de alta gama valorado en 50.000 euros, documentos de identidad italianos falsos, teléfonos móviles y contratos de préstamos y documentos relacionados con la estafa.