La próxima gran mutación digital

Por Kilian Cruz-Dunne

La aparición de nuevos medios de comunicación (como la Televisión Digital Terrestre, TDT) no supone el reemplazo mecánico o la desaparición de los ya existentes. Al igual que sucedió con la aparición de la televisión respecto de la radio, se produce un acomodamiento mutuo que evoluciona hacia una coexistencia entre ellos, aunque no sea pacífica.

La televisión analógica obligó a crear un tipo de organización industrial capaz de absorber la evolución tecnológica que planteaba el nuevo medio y, al mismo tiempo, de desarrollar la oferta de contenidos dirigida a una nueva audiencia que vivía en los ‘felices’ sesenta. Así, las organizaciones dedicadas al negocio de la información (prensa, radio) tuvieron que reestructurarse a fondo con la venida de la TV. E igual sucederá ahora con Internet.

Las actuales empresas deben averiguar rápidamente qué papel van a jugar en cualquiera de los futuros escenarios de Internet (¿ordenador?, ¿tabletPC?, ¿televisión?, ¿ipad?…), cómo deben organizarse para afrontarlos y cuál será el tipo de estructura y de funciones que garantizarán el tránsito al modelo que se esté gestando en la Red (por encima de derechos adquiridos hasta ahora). El modelo triunfante será aquél cuyo proceso de distribución de información se adapte a las exigencias cambiantes -y a veces caprichosas- de la sociedad digital.

Y si bien en los noventa fue la intención de llevar Internet a la televisión a través de las consolas de videojuegos, ahora el desarrollo futuro de la Red pasa por acercar unos y otros mediante el nuevo invento digital, la TDT. Este es el resultado de un aprendizaje, el de la industria audiovisual, si Internet es el mayor ‘enemigo’ que se ha encontrado en décadas, lo mejor será buscarle techo y cama común. Y en eso están.

Afortunadamente, la irrupción de Internet en el salón de estar no ocurrirá de golpe. Antes de que este amenazante acontecimiento sobrevenga (¿se imaginan el pecé y la televisión fusionados en uno? ¿no les horroriza las peleas que eso conllevará?), ahora disponemos de este banco de pruebas que nos entretiene en la profunda modificación que la tecnología digital se apresta a introducir en el ámbito familiar.

Ese laboratorio llamado TDT y sus suma al progresivo desarrollo de las innatas propiedades interactivas de Internet, implica que las decenas (o centenares, según los gurús de la comprensión digital) de canales que nos llegan hasta esta nueva ‘chimenea del hogar’ que es el receptor de televisión, pondrán a prueba el temple de cada uno de los habitantes del hogar y nos permitirá verificar el estado de nuestras relaciones domésticas gracias a la encarnizada lucha `por ser el dueño del mando a distancia. La Televisión Digital Terrestre establecerá las nuevas leyes de negociación familiar y perfilará las nuevas prioridades según edad, ingresos, antigüedad, jerarquía cultural y proyección general (la tan cacareada segmentación del público audiovisual).

Quienes salgan vivos y triunfantes de esta batalla actual ya llevarán en su cabeza los parámetros necesarios para la próxima gran mutación: el nacimiento del internauta del salón doméstico de nuestro hogar, un ente sobre el que nadie aventura a adelantar cómo serán sus perfiles sociológicos, cuáles sus necesidades lúdicas o, en fin, sus ansias consumistas. ¡Más madera que es la guerra!

 

David Laguillo

https://www.cantabriadiario.com

David Laguillo (Torrelavega, 1975) es un periodista, escritor y fotógrafo español. Desde hace años ha publicado en medios de comunicación de ámbito nacional y local, tanto en publicaciones generalistas como especializadas. Como fotógrafo también ha ilustrado libros y artículos periodísticos. Más información en https://www.davidlaguillo.com/biografia