La Red Cántabra de Apoyo Mutuo propone apoyar a los pequeños productores fomentando el consumo local

-Inicia una campaña de sensibilización hacia el consumo, mientras el voluntariado de la Red se ofrece para distribuir productos por todas las comarcas de Cantabria

La actual crisis sanitaria por el coronavirus ha dejado en una situación de vulnerabilidad total a los productores locales de Cantabria. Al cierre de los mercados tradicionales y otros espacios de venta no sedentaria hay que sumar la desaparición por completo de la demanda desde bares y restaurantes, al haber cesado estos también su actividad.

Ante esta situación, desde la Red Cántabra de Apoyo Mutuo han considerado de ‘vital importancia’ que los hogares cántabros tomen conciencia de la importancia de apoyar a los productores locales, comprando sus productos ‘siempre que nos sea posible’. Además, desde la Red se ha puesto a disposición de estos productores el teléfono (659 65 45 35) y correo electrónico (cnsv@cantabrianosevende.org) para que contacten si necesitan ayuda con la distribución de sus productos.

Como apuntaban desde la campaña #SOSCampesinado, los canales de venta directa, ahora suspendidos, facilitan el acceso a la ciudadanía de bienes de primera necesidad en condiciones óptimas de seguridad e higiene, con un impacto ambiental y una huella de carbono muy inferiores a la de los grandes supermercados al requerir menos transporte y menos energía en su distribución. ‘Comprar a nuestras y nuestros productores favorece directamente a nuestra economía local, manteniendo el flujo económico dentro de la comunidad’, detalla el colectivo en un comunicado.

‘Con este comercio de proximidad, además, mantenemos o recuperamos nuestro tradicional tejido social entre vecinas y vecinos, que tanto estamos viendo florecer durante estas semanas de confinamiento, combatiendo asimismo el exudo rural y fomentando el mantenimiento de la población en los valles y pueblos de Cantabria. Esto hace posible sostener modos de vida y expresiones culturales singulares que forman parte de nuestro patrimonio. Frente al monocultivo, que destruye las variedades locales más adaptadas y diversas, la producción local convive de forma más sostenible con la biodiversidad natural’, señalan.