Los experimentos con gaseosa

Es evidente que nadie tiene, por mucho que algunos alardeasen de ello, la fórmula mágica para solucionar el terrible problema del desempleo. Pero hay una gran diferencia entre no tener la fórmula mágica y hacer experimentos con gaseosa -véase la reforma laboral- que están causando funestas consecuencias en el mercado laboral.

Ahogar las economías familiares y a las empresas no es buena idea para fomentar el empleo y el consumo, un consumo que, mal que nos pese a veces, es motor de esta deficiente sociedad consumista a la que hemos llegado. Pero es lo que tenemos y si el consumo es el motor, entonces el paro y las subidas de impuestos no son el camino a la recuperación económica.

La austeridad por si sola no sirve, experimentar con gaseosa en forma de un despido más fácil y barato no creará empleo, muy al contrario, tal como están reflejando los datos extraídos directamente de la realidad, esta clase de acciones ultraliberales, centradas en la economía de especulación virtual, y contrarias a la economía real están destrozando el día a día de millones de trabajadores, y destruyendo la ilusión y los sueños y planes de futuro de millones de personas y familias.

La austeridad y la querencia hacia los datos macroeconómicos y los mercados por encima de la economía real y la economía humana y de las personas, nos están llevando al abismo.