Millones de españoles también necesitan un rescate

Por David Laguillo, director de CANTABRIA DIARIO y ESTORRELAVEGA

twitter.com/dlaguillo{xtypo_dropcap}A{/xtypo_dropcap}hora que el gobierno de España, presidido por Mariano Rajoy (el “silencioso”), se ha decidido a pedir un rescate para la banca española a sus socios europeos, conviene recordar los cientos de miles de españoles -varios millones- que también necesitan un “rescate”. Unos porque no tienen trabajo -ni perspectivas de encontrarlo- y otros porque lo tienen pero pasan penurias para llegar a fin de mes, lo cierto es que la masa ciudadana empobrecida supera, con mucho, al número de beneficiados por las acciones para “rescatar” a las entidades bancarias.

Me acusarán de demagogia o de populismo trasnochado, que es lo que se dice siempre cuando el acusador carece de argumentos para rebatir lo que la lógica más elemental -ideologías aparte- lleva a deducir: que las personas necesitan ayuda, por encima de los bancos.

Pero la verdadera demagogia está en mentir y hacer siempre lo contrario de lo prometido. Además, resulta intranquilizador tener un presidente que tarda más de 24 horas en dar la cara para explicar a los ciudadanos las claves de un rescate bancario que sonroja a más de uno. Este rescate bancario lleva a la vergüenza y al oprobio por las obscenas sumas de dinero que se manejan para sanear unas entidades bancarias que siguen desalojando a familias de sus casas. Con tan solo la ‘puntita’ de esas enormes cantidades de dinero, se podría solventar la acuciante situación económica de cientos de miles de españoles.

Bancos: negocio virtual con dinero ‘en la nube’

Un banco es, en realidad, un negocio virtual. La mayoría del dinero que se mueve y circula en las grandes finanzas y en los mercados financieros está solo en números impresos o digitales. Es dinero en nebulosas digitales, atrapado en una virtualidad capciosa que los especuladores aprovechan para jugar al Monopoly.

Más del 90% de la moneda que circula por el mundo bancario es virtual, dinero ‘en la nube’, en otras palabras: no es tangible. Y es en este punto en el que, hablando de déficit, deuda, mercados financieros, forex y demás inventos, debemos entender que muchas veces el dinero que se presta a los bancos va a tapar ese tipo de agujeros “virtuales”.

El día a día de los ciudadanos es el mundo real. No podemos aceptar que la opulencia virtual de los banqueros multimillonarios desvirtúe el foco de las ayudas a la economía real.

Los ciudadanos españoles también necesitan un rescate y un salvavidas: si seguimos esclavizados por la economía virtual será muy difícil recuperar la senda del crecimiento, la senda del empleo y, en última instancia, la senda de la felicidad…porque cualquier gobernante que no persigue la senda de la felicidad de sus ciudadanos no merece la confianza de los votantes.