Nueva polémica entre PSOE y PP a cuenta del informe de Valdecilla

– Silvia Abascal: “La gestión del PP con el hospital Valdecilla ha sido un ejercicio de irresponsabilidad que ahora intenta ocultar”

– La auditoría encargada por el Gobierno de Cantabria sobre la tercera fase de las obras del Hospital Marqués de Valdecilla ha detectado diversas irregularidades

– Para la portavoz socialista, la ex consejera debería “pedir perdón “ y “colaborar para detectar todas las irregularidades” en lugar de “defender a la empresa”

– Sáenz de Buruaga acusa al Gobierno de combatir al nuevo Valdecilla con la estrategia ‘de la manipulación y la mentira’

La auditoría encargada por el Gobierno de Cantabria sobre la tercera fase de las obras del Hospital Marqués de Valdecilla, que ha detectado diversas irregularidades, y que sólo en los 4 apartados revisados identifican carencias y perjuicios valorados en 2 millones de euros, demuestra una vez más el “auténtico ejercicio de irresponsabilidad” y la “nefasta gestión del PP” en la gestión de esta obra, ha denunciado la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Silvia Abascal.

“Y ahora intentan ocultar lo que es evidente, por ejemplo que faltan 4 ascensores. Esta si que es una grave irregularidad y que además no tiene posible solución, es irreversible”. “Y es la clara demostración de la falta de control que ha tenido esta obra”, ha añadido.

“Las deficiencias que recoge la auditoría son graves y demuestran que el anterior ejecutivo presidido por Ignacio Diego dejó uno de los mayores patrimonios en manos de una empresa multinacional hasta el año 2034”. A su juicio, ahora se explica “por qué quedaron desiertos los concursos para llevar un control externo de la obra”.

Para Abascal, el documento presentado por el Gobierno deja “negro sobre blanco que el PP mintió cuando decía que había concluido Valdecilla y que lo había hecho según el proyecto aprobado”.

La portavoz socialista se pregunta por qué “la ex consejera de Sanidad del PP se empeña en defender a la empresa a pesar de las evidencias”. “Lo que tendría que hacer es pedir perdón a los cántabros y ofrecer su ayuda para detectar todas las irregularidades y exigir a la empresa que cumpla sus obligaciones y con las penalizaciones que hubiera lugar”.

Para la diputada socialista,  lo más preocupante es que el PP “dio prioridad a su concepto de Sanidad como negocio antes que a la seguridad de los pacientes, a facilitar el correcto desempeño del trabajo de los profesionales o a garantizar algo tan esencial como la seguridad y la eficiencia de un hospital que fue concebido por los socialistas como un hospital puntero de referencia.

“No hablamos de cuestiones estéticas sino de cuestiones de vital importancia como son las puertas de emergencia y cortafuegos instaladas en sentido inverso al de evacuación, baños considerados accesibles que incumplen la legislación vigente o la ausencia del aire medicinal en las cabeceras de muchas camas, lo que las deja inservibles para muchos paciente”, ha detallado.

“Aunque incomprensibles, estas irregularidades son subsanables a medio plazo, que supondrán un coste económico. Lo que no tiene explicación posible es, por ejemplo, la desaparición de 4 ascensores, que estaban en el proyecto pero no están en el edificio. Este si que es un verdadero problema que no tiene solución alguna y limita gravemente la operativa del propio hospital”, ha señalado la portavoz.

Para Silvia Abascal, con los datos en la mano, todo lo que diga la ex consejera de Sanidad forma parte del cúmulo de “excusas que hemos padecido la pasada legislatura y que suponen un grave perjuicio para las arcas de Cantabria, ya que es este Gobierno el que tiene que hacer frente a muchas de las irregularidades que afectan a la seguridad de los pacientes y de los trabajadores.”

“Ahora sabemos el por qué de la surrealista inauguración ‘en diferido’ que hizo Ignacio Diego junto a Mariano Rajoy de Valdecilla. Era para que no nos diéramos cuenta que faltaban cuatro de los ascensores que aparecían en el proyecto, esconder que no había cortinas de separación de pacientes en las habitaciones o que, por escatimar un poco de mortero, han dejado impracticable e inservible toda una planta del hospital para dedicarla a atención asistencial, la -4”, ha manifestado Abascal.

Silvia Abascal ha concluido afirmando que toda la gestión respecto a Valdecilla ha sido un “dislate ya que además de tener que pagar la hipoteca de 900 millones en 20 años, ahora tenemos que invertir fuertes cantidades para garantizar la seguridad de los pacientes”.

Por su parte, la secretaria autonómica del PP María José Sáenz de Buruaga acusa al Gobierno de combatir al nuevo Valdecilla con la estrategia ‘de la manipulación y la mentira’, porque el estudio sobre el hospital no es una auditoría y lo califica de ‘informe a la carta’.

Sáenz de Buruaga critica que la vicepresidenta se haya ‘apresurado a hacer público un informe provisional’, y asegura que la obra cuenta con el certificado final, con el control de calidad  y todos los informes que certifican que está ‘en conformidad con el proyecto técnico aprobado’.

En opinión de Buruaga, hay técnicos que están ‘diciendo todo lo contrario,  que discrepan abiertamente del informe a la carta encargado por el Gobierno’.

Considera ‘temerario’ hacer las afirmaciones que se han hecho sin disponer, un año después de su finalización, de la medición y liquidación final de las obras realmente ejecutadas.

Duda de que el informe, al que el Gobierno da más valor que al de sus propios técnicos, pueda servir para ‘fundamentar e imponer penalidades’.

La exconsejera de Sanidad añade que si el Gobierno de Cantabria puede hoy requerir a la empresa concesionaria la subsanación de todas las deficiencias e incumplimientos es ‘gracias al contrato que firmó el Partido Popular’.

Sáenz de Buruaga aconseja a Rosa Eva Díaz Tezanos que debería ‘enterrar su inquina y su propio fracaso’, para empezar a preocuparse y ocuparse por el sistema sanitario público de Cantabria.