Real Madrid: gestas y gestos

Por Manuel Haro Alcalde

Manuel Haro Alcalde{xtypo_dropcap}P{/xtypo_dropcap}or fin llegó la explosión de júbilo. Un largo “parto” de once meses, ha dejado sobre las huestes del “Bernabéu”, la satisfacción incontenible de un título de Liga más que merecido, habida cuenta de los méritos por ser el equipos más regular del torneo más regular.

Del “pan y circo”, hemos pasado al “sin fútbol, no hay vida”, ya que, aún reconociendo la ruinosa situación de nuestro país, cuando faltan los partidos de Liga, Copa, Champions, etc.,, parece que falta vida.
El Real Madrid, suma un título más. Tal vez, el de mayor trascendencia, debido a que en los últimos cuatro años, no han rascado bola, merced a una supremacía procedente del adversario más cruel, por los repasos recibidos del mismo, con baños para todos los gustos y de todos colores.
Los tripletes del Barça, han escocido mucho entre la muchachada merengue. Pero más, las formas, dados los monumentales “chorreos” (frase preferida de uno de sus efímeros presidentes), con el “set” del Bernabéu (2-6) ó tal vez más, la “manita” del Nou Camp.
Pero ésta vez, el R. Madrid se ha vengado. Llegó a tener hasta 13 puntos de ventaja sobre los culés, cifra incuestionable y que con tal diferencia, sólo una catástrofe podía evitar el éxito final. Por tanto, más que merecido el título, algo que desde la “competencia”, no han tenido rubor en reconocer y felicitar. Cuestión de formas.
Y hablando de “formas”, aparece la cara “B” de un disco rayado. A nadie se nos puede escapar (sería una injusticia), los éxitos continuados de un equipo admirado, querido, respetado y hasta protegido en todo el “planeta-fútbol”, cuyas gestas están en la historia de éste deporte.
Sin embargo, un presidente ignorante de lo que es una gestión futbolística, se propone “frenar” la eclosión de una entidad ejemplar en trabajo, comportamientos, educación y respeto, que empieza a recoger los frutos de una “cantera”, cuyos frutos llegan a propiciar que hasta 9 ó 10 de sus miembros, puedan coincidir en el que tantos han reconocido, en los últimos años, como “el mejor equipo del mundo”. Un sólo dato significativo: la Selección Española (recordemos, magistralmente dirigida por un “Marqués” maltratado desde la entidad a la que dedicó su vida futbolística, obligado a salir por la puerta trasera, a pesar de haberlo hecho campeón, lo mismo que otro ilustre con más reconocimientos en dos años jugando en Alemania, que otra vida en “su” R. Madrid, Raúl González Blanco), llegó a lo más alto de su historia, logrando el Campeonato Mundial con un mínimo de 8-9 jugadores del F.C.Barcelona y un máximo de 4, del R. Madrid. ¿Ejemplo de “cantera”?. ¿Cómo es posible que éstos personajes no formen parte del organigrama que necesita más que nunca los auxilios de gente con clase y categoría?
Eso. El Presidente que se echa en los brazos de un entrenador que, según parece, tiene como objetivo prioritario ganar al F.C.Barcelona, por el mero hecho de haberle eliminado en una semifinal de Champions, cuando todo el mundo del fútbol objetivo recuerda la “encerrona” que entre `portugueses le prepararon a los culés.
Nada más llegar, conquistó el primer “título” para el R.Madrid: el de la antipatía ó rechazo allá por los campos donde antes les adoraban. En una especie de “libertad vigilada” por la UEFA; el entrenador más sancionado de la historia del Club; despectivo, prepotente, sin educación ni formas. “Lo” del dedo en el ojo, lo superó en la noche de San Mamés, con el gesto más propio de la camorra napolitana, de cortar el cuello… algo que el “comité de sabios” narradores de cabecera durante todo el año, trataban de justificar sin conseguirlo.
Y el “más guapo, rico y que mejor viste” que, una vez más, faltó a la cita de los partidos importantes, entró al trapo de una afición deseosa de encontrar motivos para desquiciarle, tras fallar un penalty y un “mano a mano” con el portero Iraizoz. No hizo cosa peor que volverse al público, cuando su deber (para eso hay que tener temple, clase, personalidad, sobre todo cuando se vive de esto y con tanta “recompensa” económica), agitando más a las masas con gestos de superioridad, lo que provocó que se repitiera una frase tan intolerable como irrepetible (al fútbol se va a disfrutar y respetar), con el añadido de “¡¡Tonto, tonto, tonto…!!”, respondiendo con tres deditos de otros tantos goles. El Real Madrid, no se merece salir así de los estadios.
Una pena, porque hay veces que unos gestos empañan muchas gestas. El Real Madrid ha ganado la Liga en buena lid. Porque ha sido el mejor. Mucho mejor que los demás. Incuestionable e incontestable. Pero le sobran cosas. La primera, su consentidor Presidente que, como decimos anteriormente, se he echado en los brazos de un manipulador que, por muchos títulos que le dé al equipo, no dejará de ser una sombra en la brillante historia del Club.