Se desinflan las expectativas

{xtypo_dropcap}E{/xtypo_dropcap}l movimiento ‘Democracia real YA’ encendió la ilusión en muchas personas, incluso en muchas personas que simpatizaron al principio con el nacimiento de ese embrión de protesta, pese a que no participaban activamente en las acampadas y concentraciones.
Sin embargo, han ido pasando los días y da la sensación de que esta revolución pacífica, que en principio contó con la participación de personas de todas las edades, de distintas clases sociales y diferentes ideas políticas, en algunos lugares se ha visto colonizada totalmente con una determinada corriente ideológica, desapareciendo el resto.
Los primeros días, en concentraciones y acampadas había una maravillosa mezcla de personas, muy distintas, que se sentían legítimamente ‘indignadas’ con la situación económica y política. Pero con el paso de los días hay cada vez menos pluralidad de participantes. Así, se desinfla la pluralidad y heterogeneidad del fenómeno, que fue uno de los motivos que despertó la ilusión en algunos espectadores, al tiempo que el contenido de lo que reivindican se muestra como poco realista. 
Con la publicación de su manifiesto -que incluye temas como el ‘No a la guerra’; el cierre de todas las centrales nucleares y la promoción de energías renovables y gratuitas; la recuperación de las empresas públicas privatizadas y la efectiva separación de poderes ejecutivo, legislativo y judicial, entre otros-, algunas de esas ilusiones se han roto tras ver la simpleza de alguna de las propuestas y la imposibilidad práctica de puesta en marcha de otras propuestas.