Tamayo afirma que “el espacio público está cargadísimo de símbolos católicos”, lo que “no responde a la neutralidad que el Estado tiene que tener”

Reclama que la reforma de la Ley de Libertad Religiosa suponga la “igualdad de todas las religiones”

 

 

 

El director de la Cátedra de Teología y Ciencias de la Religión de la Universidad Carlos III, Juan José Tamayo, ha reclamado hoy que en la futura Ley de Libertad Religiosa “se pase de la libertad” de culto a “la igualdad de todas las religiones”, eliminando así “el reconocimiento de privilegios y derechos para una religión a diferencia de las demás”, dijo, refiriéndose a la confesión católica.

En una rueda de prensa en el marco de la Escuela de Teología ‘Karl Rahner-Hans’. ‘Judaísmo, Cristianismo e Islam: tres religiones en diálogo’ que imparte en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, el profesor realizó una “valoración positiva” de las intenciones del Gobierno de la Nación, de reformar la actual Ley de Libertad Religiosa para eliminar todos los símbolos religiosos de colegios e institutos públicos, a excepción de aquellos que tengan valor artístico o patrimonial.

Desde el punto de vista de este teólogo, en España “todavía no estamos en un estado laico”, sino en uno “no confesional” en el que “la religión católica es la preferida, la privilegiada”. “En este momento hay libertad religiosa, pero no existe igualdad para todas las religiones”, recalcó.

Tamayo explicó que “el espacio público está cargadísimo, lleno de símbolos religiosos confesionales católicos”, lo que “no responde a la neutralidad que el Estado tiene que tener”.

A su modo de ver, estos iconos han de “estar fuera” de los lugares públicos para “garantizar el carácter laico” de España y manifestó que deberían ser “las propias religiones, especialmente la católica, y sus jerarquías” las “primeras en apoyar estas iniciativas” para acabar con “los privilegios”.

Igualmente, matizó que “el exceso de presencia de símbolos de una determinada confesión lo que hace muchas veces es generar rechazo hacia esa religión”, al ser considerado “una agresión” hacia otras creencias.

Religión y Escuela

En este mismo sentido, afirmó que “uno de los más graves errores en los que se ha incurrido en los años de Democracia” es el hecho de “no haber sabido aclarar cuál es el papel de la religión en la escuela” y opinó que “los legisladores yerran cuando quieren mantener ese estatus quo de presencia de la religión” en los colegios.

Al respecto, lamentó que se siga “con la idea de que la escuela es un espacio para la evangelización”. “Ahí está el error”, por el que “las religiones quieren tener un espacio de adoctrinamiento”, rechazó.

Por este motivo, Tamayo abogó por “distinguir perfectamente los espacios” y destinar la escuela únicamente a “la información, el conocimiento y el estudio de las distintas religiones desde la perspectiva de las ciencias que las estudian”, de manera que la fe sea tratada “en los espacios religiosos” y “el ámbito familiar”.