Todos cumplen… menos el Racing

Nueva derrota de los cántabros al caer de manera grotesca en Valladolid 2-1

Xisco en ataque /Foto: realracingclub.es

Jornada redonda para los intereses del Racing salvo por un pequeño detalle: los cántabros, equipo roto desde hace varias jornadas, volvió a dejar escapar los tres puntos en juego en el José Zorrila ante un Valladolid que gracias al lamentable papel de los cántabros, prolonga su permanencia en primera al menos una semana más, lo que queda para enfrentarse al virtual campeón de Liga, el FC Barcelona. Por si fuera poco, el Málaga se juega su futuro ante el aspirante, un Real Madrid obligado a ganar en tierras andaluzas en busca del improbable milagro del Nou Camp.

El partido en sí, fue malo de solemnidad. Dos equipos que demostraron perfectamente el porqué de su situación clasificatoria: nulos en ataque, ineficaces en el centro del campo, lamentables en defensa y temblorosos en portería. De los banquillos, mejor no hablar hasta terminar la temporada…

El Racing se adelantó con un tanto de Cristian Fernández que llenaba de ilusión al medio millar de cántabros presentes en Zorrilla, los resultados de los adversarios favorecían los intereses de los cántabros y el Valladolid era incapaz de inquietar la meta del reaparecido Toño. Así hasta la habitual pájara de los cántabros, que suele coincidir con los bajones físicos de Colsa y Canales, que favoreció la hasta entonces impensable remontada castellana a través de dos zarpazos, el segundo de ellos de un discutible penalti.

Cristian pudo pasar a la historia de la temporada si su remate de chilena que terminó en el fondo de la red no hubiera sido anulado por la presencia en fuera de juego de Xisco, quien no contento con no participar en todo el encuentro, invalidó la jugada con su presencia ante el meta pucelano. Portugal era incapaz de aportar soluciones desde la banda (circunstancia tristemente habitual en las últimas jornadas) y el equipo se desmembraba por momentos y sólo la fortuna evitó el tercero del Valladolid en la lluviosa noche castellana.

De manera que solo cabe esperar que los demás sean aún peores que el Racing en la última jornada, que un Sporting ya salvado sea benévolo con los intereses cántabros y que Manolo Preciado no quiera cobrarse ninguna deuda pendiente con el racinguismo, cosa harto improbable. Sólo con la victoria ante los asturianos en El Sardinero cabe la posibilidad de salvar una temporada nefasta en todos los sentidos para el cuadro verdiblanco, equipo que desde la lesión de su capitán Pedro Munitis ha sido incapaz de ganar y que de los últimos 39 puntos ha conseguido seis.

Un partido a cara o cruz y una jornada no apta para enfermos del corazón.