Uno de cada diez empresarios del metal prevé contratar trabajadores en los próximos seis meses

  • Los empresarios aprecian un cambio de la tendencia negativa hacia un estancamiento económico para los próximos meses
  • Nueve de cada diez empresarios cree que la formación de sus trabajadores es fundamental para ganar en competitividad
  • Se reduce la demora de cobros
  • Un 11% tiene previsto aumentar sus plantillas a lo largo del próximo semestre

La economía cántabra no termina de despegar. Inmersos en la crisis económica, los empresarios del sector siderometalúrgico y comercio del metal siguen valorando de manera negativa la actividad de sus empresas, tal y como refleja el cuarto Barómetro Empresarial elaborado por Pymetal. El 82% de los encuestados asegura que la actividad de su empresa en los últimos seis meses fue negativa y el futuro se presenta complicado: el 49% piensa que la actividad económica empeorará, frente al 44% que prevé un estancamiento. Sólo un 2% de los consultados se muestra optimista y apuesta por una mejora del panorama económico.

La caída de las ventas (47%) sigue siendo la causa principal de la disminución de los negocios del metal, seguido de los impagados (23%), la competencia desleal (18%) y la falta de financiación (12%). La morosidad, tanto pública como privada, sigue afectando seriamente a las empresas y el 75% de ellas sufre impagos que ponen en riesgo la supervivencia del negocio. De hecho, cuatro de cada diez empresarios consultados prevé nuevos despidos en los próximos meses, una tendencia que aunque negativa, supone un descenso con respecto a barómetros anteriores.

Uno de los datos positivos que arroja la encuesta es la reducción de la demora de los cobros. Esto es, aquellos que finalmente logran cobrar por los servicios prestados cobran entre sesenta y noventa días después de haber efectuado el trabajo (39% de las empresas). También se ha reducido considerablemente el número de empresas cuya demora supera el año, y actualmente sólo le afecta al 6%.

Otro dato igualmente positivo es el que hace referencia a las intenciones de los empresarios en materia de contratación. Un 11% tiene previsto aumentar sus plantillas a lo largo del próximo semestre, a la vez que los despidos se redujeron ligeramente en el último trimestre de 2012 en el sector industrial.

Al igual que en ocasiones anteriores, la cartera de pedidos al exterior sigue salvando las cuentas de muchas empresas industriales. Un 20% de las empresas consultadas que actualmente no exporta ve en esta posibilidad una salida para afrontar la crisis económica
La falta de apoyo institucional para exportar es una de las quejas de las empresas. De aquellas que ya cuentan con filiales en el extranjero o destinan una parte de sus productos a mercados foráneos, el 84% emprendió esta aventura por su propia cuenta, sin ningún tipo de respaldo gubernamental. Un 13% considera que la Administración carece de los medios adecuados para asesorar a las empresas en materia de exportación y sólo un 3% reconoce que recibió algún tipo de ayuda -económica o administrativo- para facilitar la vía hacia la exportación.

Formación
Nueve de cada diez empresarios consultados considera que la formación es una de las herramientas más importantes para ganar competitividad y adaptar sus negocios a los crecientes cambios tecnológicos del mercado. Así, el 80% de los consultados asegura que destinará fondos de sus entidades para realizará cursos durante el presente año.

Propuestas

El Barómetro empresarial de Pymetal no sólo recoge la opinión de los empresarios en una serie de cuestiones de índole económico sino que también acoge sus propuestas para tratar de revertir la situación.
Así, los empresarios apuestan en su mayoría por un incremento de las ayudas a las pequeñas y medianas empresas a través de planes públicos de inversión a largo plazo y una mayor facilidad en su acceso ante las trabas de las entidades financieras. De esto modo consideran que podría recuperarse la senda del crecimiento y reactivar la contratación de trabajadores, lo que a su vez contribuiría a relanzar el consumo.
Además, apuestan por endurecer la normativa que propicia las declaraciones de concursos de acreedores sin ninguna responsabilidad y cuya principal consecuencia ha sido el cierre de muchas micropymes y pymes.