1 de cada 2 jóvenes cántabros dispone de un presupuesto inferior a 300 euros para planificar sus vacaciones de verano

Los jóvenes cántabros confiesan que la crisis les ha obligado a volverse mucho más planificadores, y organizan con mayor antelación sus viajes y cómo invertirán el ajustado presupuesto del que disponen, reduciendo incluso sus días de vacaciones para ahorrar así en gastos. Estas son algunas de las conclusiones extraídas del II Barómetro de opinión “Las vacaciones de los jóvenes españoles” desarrollado por una marca de bebidas alcohólicas en el que se ha consultado a 2.000 jóvenes españoles, de 18 a 35 años, sobre sus hábitos vacacionales.

 

A pesar de la crisis, 1 de cada 2 consultados en Cantabria afirman que se irán unos días de vacaciones aunque tendrán que hacerlo con un presupuesto muy limitado: El 54% deberá hacerlo con menos de 300 euros y el 25% con un presupuesto de 300-500 euros. Entre los más afortunados, el 13% que disfrutará de 500-700 euros, un 4% que pondrá contar con 700-1.000 euros y un 4% invertirá más de 1.000 euros este año. Menos suerte corre el 43% restante de jóvenes, que tendrán que quedarse en casa y de los que el 30% llevan más de 2 años sin disfrutar de unos días de descanso.

 

Esto motiva el cambio de hábitos de los jóvenes cántabros ante las vacaciones. Si en el pasado, se dejaba en el último momento la búsqueda de destino y la organización del viaje, ahora el tiempo es el aliado perfecto para ajustarse al presupuesto. De este modo, el 59% afirma ser un viajero “planificador” que organiza sus vacaciones con tiempo y tranquilidad, compara opciones, se informa y planifica cada detalle desde casa. Un curioso 17% se confiesa ser “adaptable” y prefiere que un tercero le organice las vacaciones, a las que se ajustará sin dar una queja. Un 14% son viajeros “improvisadores” que deciden sobre la marcha y un 8% se auto-confiesan “last minute”, dejando para el último momento desde la búsqueda del destino hasta los planes que hará en el lugar de veraneo. El última posición aparecen los “estresados”, representados por un 2%, que son aquellos que se confiesan intranquilos ante la organización del verano y definen un planning que quieren cumplir punto por punto.

 

El verano perfecto

La radiografía del plan perfecto para disfrutar de las vacaciones de verano señala como opción más popular disfrutar de una isla, sus playas y su estilo de vida, alternativa favorita para el 44% de los encuestados, seguido de cerca por realizar turismo urbano y descubrir cada rincón de una de una ciudad, preferido por el 38%. Pierden popularidad otras opciones como ir de acampada para disfrutar de la naturaleza (10%) o visitar las fiestas más famosas de los pueblos cántabros (8%).

Filias y fobias de las vacaciones

Los consultados señalan, en su mayoría, que lo peor que les puede ocurrir en vacaciones es que el alojamiento seleccionado no se ajuste a sus expectativas (49%), pero también apuntan otras causas que les pueden estropear sus días de descanso: Recibir llamadas del trabajo (37%), olvidarse el móvil en casa (11%) o que los amigos con los que han viajado se enamoren (3%), son los más destacados.

 

Y en lado contrario afirman que lo mejor que les podría ocurrir en verano es tener sexo a diario (48%), encontrar pareja (15%), tener la suerte de encontrar un trabajo (20%) o estar en un sitio sin cobertura para su teléfono móvil (17%).

 

El momento más odiado por los jóvenes en vacaciones es tener que soportar interminables colas y aglomeraciones (57%), seguido de tener que madrugar (23%) y el terrible momento del regreso cuando se enfrentan a deshacer la maleta (8%). En último lugar se situarían preparar el equipaje (8%) y conducir (1%).

 

Otros efectos de la crisis en las vacaciones

La crisis ha modificado otras conductas relacionadas con el veraneo. El 34% de los jóvenes cántabros señalan haber reducido sensiblemente el número de días de vacaciones y el 26% ya no viajan al destino que más desean, sino al más barato que encuentran. Un 22% ha tenido que cambiar sus planes y viajar al destino más barato mientras que el porcentaje restante afirma no haber modificado su conducta.

 

Igualmente, se han reducido los días de vacaciones y de este modo el 30% indica que disfrutará de 7 días vacaciones, seguido por un 23% que podrán escaparse 10 días justos de vacaciones. El 21% se irá entre 3 y 5 días y un 19% contará con entre 10 y 15 días de vacaciones. El 4% contará con y entre los más afortunados un 16% que contará con 20 días o más de veraneo.