Arranca la campaña de recogida de firmas para la extinción de los permisos de ‘fracking’ en Cantabria

Cartel de la recogida de firmas contra el 'fracking'
Cartel de la recogida de firmas contra el ‘fracking’

La Asamblea contra la Fractura Hidráulica de Cantabria (‘fracking’) ha puesto en marcha una campaña que arrancó ayer domingo 4 de octubre e intentará recoger el mayor número de firmas posibles exigiendo la extinción de los permisos de fracking “Luena”, que afecta a los valles pasiegos y “Bezana-Bigüenzo” que afecta a los valles del sur de Cantabria. La campaña finalizará el día 1 de diciembre con la entrega de las firmas en la Delegación de Gobierno de Santander. El objetivo último es conseguir que ni Repsol ni Gas Natural Fenosa ‘conviertan Cantabria en un gran campo de extracción de gas’ mediante ‘fracking’, con las ‘graves consecuencias’ que traería para los que aquí vivimos.

Ayer domingo 4 de octubre arrancó en el Mercado de Otoño de Ontaneda la campaña de recogida de firmas que la Asamblea contra la fractura hidráulica de Cantabria va a llevar a cabo durante los dos próximos meses para exigir la extinción de los permisos de fracking “Luena”, que afecta a los valles de Besaya, Pas, Pisueña, Miera, Asón y parte de Burgos; y “Bezana-Bigüenzo” que afecta al todo el sur de Cantabria: Campoo, Valdeprado y Valderredible y parte de Palencia y Burgos.
Según el colectivo, las multinacionales Repsol y Gas Natural Fenosa pretenden comenzar con los trabajos de fracking durante el año 2016, pero las poblaciones que viven en los valles afectados o en los pueblos y ciudades que beben de sus aguas llevan más de 4 años oponiéndose a que se lleven a cabo estos trabajos.

“Como pobladores de estos lugares exigimos que no se lleven a cabo ni los trabajos de sísmica que Repsol tiene planeados en los valles pasiegos; ni el pozo de fracking que pretende perforar entre Vega de Pas y San Pedro de Romeral; ni los pozos someros que Gas Natural Fenosa pretende oradar en Valdeprado del Río; ni tampoco los dos pozos de fracking que pretende perforar en Valderredible, a la vera del río Ebro”, afirman.

El colectivo recuerda que ya existe el precedente de la anulación del permiso Arquetu (que afectaba a los valles de Saja-Nansa) debido a la presión popular.