Bildu y una careta con sombras de muerte

{xtypo_dropcap}P{/xtypo_dropcap}oco han tardado en dar la vuelta a sus cartas, aquellas que guardaban bajo la manga igual que un trilero. Con el enorme poder -y acceso a dinero público- que han conseguido en las urnas, y su mandato en Guipúzcoa y en San Sebastián, sobrecogen todavía más esas sombras del pasado mortal que empiezan a rondar alrededor de sus discursos y sus actuaciones.

Vuelven al tibio mensaje y a la ambigüedad traidora, su actitud vuelve a sugerir que se manejan en privado con una cadavérica careta llena de sombras de muerte y sufrimiento. Tras décadas de innecesario sufrimiento en España y el País Vasco, el país necesita erradicar y hacer desaparecer estas viejas actitudes, ancladas en la muerte y el terror como axioma.