Caos en Torrelavega

 

  • En casos extremos, una autoridad superior puede convocar elecciones anticipadas a nivel municipal

 

La capital del Besaya no levanta cabeza. A un gobierno ‘popular’ derrocado a consecuencia de sus muchos errores a través de una moción de censura impulsada por regionalistas y socialistas, se suma ahora un nuevo gobierno PSOE-PRC que da la sensación de no saber muy bien por dónde viene el aire.

Una nueva corporación, con fecha de caducidad cercana, formada en su mayoría por personas con escasa experiencia y, para mayor escarnio, con la espada de Damocles de la falsificación de la firma de un concejal -hecho de suma gravedad- sobre sus cabezas.

Para este año 2014 Torrelavega se presenta así, sumida en el caos económico y laboral más absoluto, agravado por el caos institucional de la mano de una alcaldesa Lidia Ruiz Salmón (PSOE) que ha afirmado no poder resolver problemas como la crisis de Sniace o las mercancías peligrosas en Tanos pero que, con buena celeridad, se aseguró de efectuar un rápido reparto de los puestos y carteras.

La segunda ciudad más importante de Cantabria no se merece una situación así. Lo primero es averiguar quién falsificó la firma en un documento público, y que esa persona abandone en el acto toda actividad institucional.

A partir de ahí, poner orden en el caos: por el bien de la ciudad y de sus ciudadanos.