Mar de fondo

España es un caso: ¡¡váyase, señor…!!

Manuel Haro Alcalde

Manuel Haro Alcalde{xtypo_dropcap}E{/xtypo_dropcap}spaña está sumida en un constante caso. Caso Urdangarín, caso Bárcenas, caso Ideas… con tanto caso, una vez más corremos el riesgo de convertir la palabrita en caos, con un simple cambio en el orden de las letras.
Y vamos camino de ello, a juzgar por los datos que, día a día, amenazan nuestro futuro. Datos que, como los de la EPA, dejan al descubierto el fracaso de una reforma laboral que, de no dar un inmediato giro de 180 º, sólo beneficia a los empresarios, a quienes se les ha facilitado la “operación-despido”, abaratando los costes en perjuicio de los de siempre, es decir, los más débiles laboralmente hablando.
Los casi 6 millones de parados, alejan la esperanza de que un cambio de gobierno frenaría la “hemorragia” que dejó el anterior. Al menos, en el espacio de tiempo transcurrido sin que se vea, como coloquialmente se dice, “la luz al final del túnel”.
Pero, ¿saben qué es lo peor?. La preocupante situación de los jóvenes, dando la impresión de que estamos abocados a una generación perdida. El porcentaje de la desilusión, ha traspasado la frontera de lo posible. Y así no se vislumbra una salida airosa. Al menos, a corto plazo. Pero es que la gente tiene que comer, vestir… ¡vivir! cada día. Y son demasiadas las familias que no ingresan nada en sus hogares. Y son demasiados los desahucios porque no pagan sus viviendas. ¡¡Si no tienen con qué!!.
Mientras tanto, los bancos siguen siendo receptores de continuas “inyecciones” para salvar sus cuentas. No entiendo nada. Tal vez sea necesario, dicen, para reanimar la economía y empezar a dar créditos ó préstamos. Pues… ¡qué quieren!. Me fío poco.
Mientras tanto y volviendo a los casos, nos topamos con el que ahora mismo es la “estrella” de la corrupción, con el ex-tesorero Bárcenas, auténtico “clavo ardiendo”, por cierto, al que se agarra la oposición que, no obstante, no le sirve para desviar la atención del que le afecta, como el de la… ¿famosa? Amy Martin, a 3.000 euros por artículo y, lo que no se exterioriza con tanta vehemencia, como los 11 millones de euros que la Fundación recibió del Gobierno en cuatro años.
Pero sigo echando en falta más aportación de ideas para buscar soluciones. La oposición está para jugar su papel de acoso y derribo, bajo consignas disciplinarias a veces más allá de los verdaderos intereses ciudadanos. Ya se sabe que fuera hace frío, pero también se sabe más allá de las dudas y sospechas, que las luchas entre partidos, no aportan beneficios ni entre ellos. La gente se cansa, “pasa” y eso empieza a ser peligroso para los propios políticos, cada vez más denostados por el comportamiento de no todos, pero sí de muchos, demasiados. Y no todo se compone con pedir dimisiones si los relevos no aparentan más garantías. Por aquello de los “perros y los collares”, ya saben. Por tanto, el recurrente “¡¡Váyase, señor… tal!!, ya no cuela, a no ser que esté refrendado con un “¡¡Venga usted, señor… cual!!.

 

 

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