Ignacio Diego considera que Revilla debería avergonzarse al hablar de la Ojedo Piedras Luengas

Se trata de una obra que ha estado tres años parada debido “a la incapacidad del Gobierno”, señala

 

El presidente del Partido Popular explicó que las obras de esta carretera, así como las de la Puente Nansa – La Cohilla, y la Aes – Barros, se iniciaron en 2007, días antes de las elecciones autonómicas, fueron paralizadas antes de terminar ese año, y han estado paralizadas durante los tres años siguientes. “Con ello”, señaló Diego, “se ha sometido a todos los usuarios a graves incomodidades y a no pocas situaciones de peligro”.

“A lo largo de tres años se han deteriorado numerosos materiales de obra, abandonados en los márgenes de la carretera, situación que se produjo porque la Consejería de Medio Ambiente del gobierno de Revilla obligó a paralizar las obras de la Consejería de Obras Públicas del gobierno de Revilla por incumplimientos de la ley como consecuencia de un informe ambiental desfavorable”.

Para el presidente del Partido Popular “lo sucedido no es más que una nueva constatación de la ausencia de liderazgo y coordinación de Miguel Ángel Revilla como presidente del Gobierno. Un gobierno al que en estos asuntos se percibe de manera clara no como un gobierno sino como diez gobiernos, uno por consejería, donde cada consejero hace de su capa un sayo”.

Diego señaló que además de no coordinar ni liderar nada, Revilla también está ausente del ejercicio de sus obligaciones. “Afirma estar molesto por las críticas del alcalde de Potes, cuando son tanto este alcalde como el resto de los alcaldes del PP de Liébana quienes tienen más que justificado el estar molestos con la sectaria actitud del señor Revilla”.

“Les desconsidera una y otra vez, incapaz, a pesar de las reiteradas peticiones a lo largo de estos siete años, de recibir a ninguno de estos alcaldes en la sede de la Presidencia del Gobierno. Unas visitas institucionales donde puedan dar a conocer al presidente del Gobierno la situación por la que pasan sus respectivos ayuntamientos así como las necesidades y solicitudes al Gobierno cántabro”.

Finalmente, sobre la afirmación de Revilla de que hay que redactar un proyecto para la mitad de la carretera, Diego la tildó de “ridícula”, y es que “después de tres años paralizados decir que la causa sea que después de todo este tiempo aún se está redactando el proyecto, parece más bien que Revilla está poniendo de moda la mala costumbre de que cuando se quiere justificar la paralización o retraso de una obra, sea del gobierno central o del regional, se recurre al engaño de que se está redactando el proyecto”.

Diego concluyó que “con manifestaciones como la hecha por el señor Revilla en relación con esta carretera lo único que consigue es perder más su credibilidad y el respeto de los ciudadanos hacia él”.