Indefensión total del consumidor

  • La CNMV y el Banco de España no realizan de forma correcta su función de agente regulador

{xtypo_dropcap}E{/xtypo_dropcap}l consumidor o usuario de productos bancarios -en la práctica, la totalidad de la población- está siempre a merced de los bancos y cajas. El escandaloso asunto de las participaciones preferentes -que afecta a miles de españoles que han visto su dinero retenido en un bucle de cláusulas abusivas- ha dejado en evidencia no solo a las entidades bancarias culpables de timar a sus clientes, sino también ha dejado en evidencia la inoperancia de entidades como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España (BE).

Estos dos organismos, teóricamente encargados de velar por el correcto funcionamiento del sistema bancario, no han realizado bien su función, dando como resultado unos clientes que se han visto indefensos totalmente.

Agrupados en asociaciones como ADICAE, los afectados reclaman su legítimo dinero, pero más allá de la devolución de los ahorros, queda patente que los organismos oficiales deberían actuar de oficio contra las entidades bancarias, teniendo en cuenta que no se puede forzar a un cliente particular a acudir a la justicia ordinaria contra los grandes bancos, ya que esa lucha judicial en solitario David contra Goliat parte con unas bases muy desiguales.

Incluso, la Fiscalía podría comenzar investigaciones, ya que se trataría de acciones coordinadas, por todos los bancos, y a sabiendas de la inmoralidad de esos contratos y de la falta de información al cliente, que casi podrían incluirse presuntamente en el delito de asociación para delinquir.

Mientras tanto, organismos como la CNMV, BE y otros que presuntamente regulan el negocio financiero, carecerán de valor y utilidad hasta que, verdaderamente, investiguen y apliquen duras sanciones ejemplares para beneficiar al consumidor frente a la voracidad ambiciosa de las entidades bancarias.